07 de Agosto de 2020
Noticia

ProHuerta, una invitación para la transformación de la realidad social

María Teresa Ríos Blanco, es técnica del Programa ProHuerta y desarrolla su actividad en la Oficina de Información Técnica del INTA el Puerto Madryn, que depende de la AER del Virch y de la EEA Chubut. Vinculada al programa ProHuerta desde hace más de 25 años, y en diálogo con el programa radial de la EEA Chubut, "Aires de INTA", nos cuenta su actividad y su visión a futuro.

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¿Qué es ProHuerta?                                                                                                         

El programa ProHuerta es una política pública ejecutada por el INTA y el Ministerio de Desarrollo Social, nace en el año 1990 como respuesta a demandas de organizaciones de la sociedad civil que vieron en la huerta una herramienta para mitigar la crisis económica en sectores de bajos recursos.

Su objetivo central es mejorar la soberanía alimentaria, favorecer la participación y organización de sectores vulnerables de la población y propiciar la comercialización de excedentes. 

¿Cuáles son sus ejes principales?

Tiene como eje la promoción de la autoproducción de alimentos con bases agroecológicas, la educación alimentaria, el rescate de especies, de saberes y costumbres populares, con una mirada inclusiva que valora y potencia la diversidad.

¿Cuándo ingresaste al ProHuerta?

Ingresé en el Programa en el año 1995, desarrollando mi actividad laboral en Puerto Madryn, desde entonces el programa fue creciendo articulando con diferentes organizaciones de la sociedad civil, con organismos municipales, provinciales y nacionales, potenciado su llegada a las familias a través de promotores voluntarios, y fue adaptando su funcionamiento a los distintos cambios de la sociedad misma.  

¿Cómo ves el ProHuerta, hoy?

Hoy, el programa es reconocido por su llegada a todos los niveles de la comunidad, brindando insumos tales como semillas, plantines, animales de granja, capacitación y asistencia técnica a familias, promotores y productores familiares delperiurbano.

En este momento de pandemia, el desafío para el programa es pensar de qué manera revitalizar y ampliar la respuesta a la demanda, renovar la articulación con otras instituciones, organismos, ONG, tanto desde lo institucional como de lo operativo. Esta articulación de capacidades va a permitir y potenciar el trabajo armónico en territorio, desde donde se sostienen las experiencias, se comparten saberes y se construyen vínculos conformando una red de contención para las familias en situación de vulnerabilidad social y para todos los participantes del programa.

¿Qué ajustes harías al Prohuerta, hoy, que está cumpliendo 30 años?

Como técnica del ProHuerta, considero que también hay que volver a la mística del programa, que creo, se fue perdiendo con el tiempo, ese ponerse la camiseta, estar convencido de que es una herramienta potente que permite dar el puntapié inicial para transformar la realidad de las familias que participan, poner en valor la solidaridad, la cooperación, pensar al otro como un sujeto de derechos, con experiencias de vida y capacidades a desarrollar, en este sentido repensar el rol de los técnicos como facilitadores de la producción  agroecológica y de los  beneficios ambientales, sociales y económicos que genera.

¿Algo más para agregar?

Quiero señalar que el INTA, a lo largo de todos estos años de trabajo, me ha permitido desarrollar mis capacidades en distintas temáticas y perspectivas contribuyendo a mi crecimiento personal y profesional y en este sentido va mi agradecimiento a los coordinadores y técnicos con los que he compartido estos 25 años de actividad y que sin duda contribuyeron a mejorar la calidad de mi trabajo.

 


Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Chubut
    • Trelew
Personas mencionadas: