03 de Julio de 2015
Noticia

Quinua: un cultivo ancestral

El INTA compartió los avances tecnológicos desarrollados junto a los agricultores familiares de la región NOA durante el V Congreso Mundial de Quinua y del II Simposio de Granos Andinos realizados en Jujuy.

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Las jornadas, caracterizadas por un intenso debate, se realizaron en el Complejo Educativo José Hernández y culminaron con un día de campo y visitas a las quebradas norte y sur de Humahuaca.

El encuentro contó con 180 trabajos científicos y más de 1200 participantes de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Francia, Italia, Marruecos, Paquistán y Perú. Los trabajos presentados fueron evaluados por un comité académico integrado por el INTA y la Universidad Nacional de Jujuy.

El director nacional del INTA, Eliseo Monti, presente en la inauguración del congreso, expresó: “Este evento constituye una fiesta para el INTA  porque en el encuentro se expresan las voces de las distintas instituciones y productores de la región que están recuperando un cultivo que tiene raíces culturales muy fuertes y mucha potencialidad económica para el futuro. Su impronta regional ha permitido al INTA generar, adaptar y validar tecnologías apropiadas para los productores familiares”.

Los temas centrales en debate fueron el rol que deben jugar los países productores de granos andinos; cómo empoderar a los agricultores, campesinos y pueblos originarios que conservaron, resguardaron y custodiaron el material genético y cuáles son los desafíos económicos, sociales, tecnológicos y culturales de la quinua, un cultivo ancestral que se ha puesto en valor.

Por último, diferentes desarrollos tecnológicos fueron presentados durante la gira técnica realizada el último día y en la que cientos de participantes visitaron la Posta de Hornillos, a 16 km de Purmamarca, lugar donde se emplaza la sede del IPAF.

El congreso en números: 1200 participantes, 19 conferencias, 96 posters, 37 posters con experiencias de agricultores familiares.

La directora del CIPAF, Andrea Maggio, manifestó: “El año internacional de la quinua ha permitido un cambio de escenario  respecto a la demanda para consumo a nivel global.  También en cuanto a  la generación de información y desarrollo científico y tecnológico”.

La quinua en la Argentina

En nuestro país la producción de quinua se concentra en el noroeste, sobre todo en Catamarca, Jujuy y Salta. A su vez, se registran experiencias vinculadas a procesos experimentales desarrollados por el INTA en Cuyo, Patagonia y la Región Pampeana. De acuerdo a los datos oficiales del MAGyP y de la FAO, con una producción total de 886.000 kg y unos 200 productores involucrados, en 2015 las áreas cultivadas podrían superar las 1300 hectáreas.

“Para nosotros hablar de quinua significa hablar de un producto que tiene condiciones nutricionales singulares, con gran capacidad de adaptación y versatilidad y una identidad asociada a un territorio y a un sujeto que es el productor campesino de los pueblos originarios”, explicó el director del IPAF Región NOA, Damián Alcoba.

Se trata también de una alternativa productiva para el desarrollo de la agricultura familiar en las regiones altoandinas donde existe un restringido abanico de oportunidades económicas por las difíciles condiciones climáticas.

“Hoy el mercado global ve un atractivo comercial en este cultivo. Por eso para nosotros es importante preguntar, ¿la quinua para quién, para qué tipo de desarrollo económico, con qué tecnología, en qué contexto de producción? Como Estado tenemos la facultad de decidir hacia dónde orientamos los esfuerzos tecnológicos. Aquí en el NOA existe una red vinculada a los cultivos andinos que reúne  más de 50 investigadores y extensionistas.”

Bolivia y Perú produjeron en 2013 102.618 toneladas en 119.073 hectáreas y exportaron 53.339 toneladas, es decir, más de la mitad de lo producido, por USD 232.616.000, a más de cincuenta destinos diferentes.

Nuevos desarrollos tecnológicos

Desde su creación en el año 2005 el IPAF Región NOA priorizó la investigación en mecanización agrícola para unidades productivas de baja escala.

En una primera etapa, realizó trabajos exploratorios sobre tecnologías aplicadas a los sistemas productivos de la agricultura familiar.

Ya por entonces el cultivo de la quinua chenopodium quinoa apareció como una alternativa productiva de gran proyección para los productores de la región altoandina.

Después de diez años de trabajo, el IPAF NOA desarrolló una nueva variedad de semilla de quinua, la Hornillos INTA. Los ensayos comenzaron en el año 2005 y en el período 2011-2012 se realizó su descripción morfológica y se detallaron las cualidades del cultivar. Finalmente, y en un esfuerzo conjunto con Coordinación Nacional de Vinculación Tecnológica del INTA, el material fue inscripto en el Instituto Nacional de Semillas.

En consecuencia, el IPAF fomentó la mecanización de algunas tareas esencialmente laboriosas que habían provocado el abandono paulatino de la actividad. Los nuevos desarrollos debían apuntar a la tecnificación de la poscosecha, en especial los procesos de trilla, limpieza y clasificación del grano.

A partir del año 2009 comenzó una búsqueda de antecedentes para conocer cuáles eran las tecnologías disponibles apropiadas y recomendables para ser aplicadas.

Tras una evaluación participativa del desempeño de maquinarias disponibles bajo condiciones reales se optimizaron prestaciones, cuestiones ergonómicas y dimensionales, extrayéndose conclusiones que impulsaron el desarrollo de un equipo de poscosecha con características propias.

A fines de 2012 comenzó la fase de diseño de prototipos articulándose con un tejido agro-metalmecánico de las localidades cercanas que fabrica y repara en la región las máquinas y herramientas de los pequeños y medianos productores agropecuarios.

Jawqaña significa época de trilla o acción de trillar. Así bautizaron los investigadores del IPAF a la máquina construida en Hornillos, la  primera en ser concebida, diseñada  y fabricada en nuestro país.

El nuevo desarrollo contempla los condicionantes y requerimientos de la agricultura familiar y su contexto de producción. Jawqaña es apropiada para unidades productivas de pequeña escala y optimiza los procesos de poscosecha: trilla, limpieza y clasificación del cultivo. Su implementación facilitará el trabajo, mejorará la calidad del proceso e incentivará la producción de las familias campesinas.

Jawqaña significa época de trilla o acción de trillar. Así bautizaron los investigadores del IPAF a la máquina construida en Hornillos, la primera en ser concebida, diseñada y fabricada en nuestro país.

Consideraciones de actualidad

Referentes indiscutidos del cultivo de quinua advierten sobre el incremento geométrico de las exportaciones durante el período 2010-2014, sobre todo en Perú que pasó a ser el primer exportador, por encima de Bolivia.

Si bien estos países monopolizan la mayor parte de las exportaciones,  advierten que en los próximos  cinco años, a pesar del crecimiento en la demanda,  se espera una fuerte competencia mundial en el mercado de la quinua. Países europeos, sobre todo  España, Francia y Holanda tienen empresas  con  inversiones en plantas de procesamiento de quinua y están contratando la siembra con rendimientos que superan las 5 t/ha.

Por otra parte, se han identificado 374 patentes de quinua sobre variedades y utilización de derivados en la fabricación de aceites, shampús, acondicionadores de cabellos y cremas.

Los países  de la región deben proponerse como objetivo diferenciar las características de la quinua andina de las de otras quinuas, preservar la localización territorial, dotar al cultivo de un  mayor valor agregado, poner en valor las  propiedades de las variedades andinas en manos de los agricultores, campesinos y pueblos indígenas, con toda su identidad social y cultural.

La quinua en números

Referentes indiscutidos del cultivo de quinua advierten sobre el incremento geométrico de las exportaciones. La observación es corroborada por la FAO, quien asegura que entre 1961 y 2013 la superficie cultivada y la producción total de quinua se multiplicó, pasando de 52.555 ha y 32.435 toneladas al comienzo del período a 120.323 ha y 113.241 toneladas en 2013.

Un trabajo presentado en el marco del congreso por Julieta Caminetsky y Hernán Braude, del Área de Planeamiento y Gestión Estratégica de la Unidad para el Cambio Rural, asegura que Bolivia y Perú son los mayores productores y exportadores mundiales de quinua pero que en los últimos años el cultivo se extendió a más de sesenta países, entre ellos Estados Unidos, Canadá, Chile, Argentina, Uruguay, Francia, Inglaterra, Suecia, Dinamarca, Holanda, Italia, Kenia e India (FAO, 2014).

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Jujuy
Personas mencionadas: