16 de Diciembre de 2019
Noticia

Resultados económicos de propuestas agroecológicas en campos de productores

El estudio analiza la dimensión económico-productiva de dos experiencias extensivas de agroecología y bajos insumos del sudoeste bonaerense. Compara ambos modelos con los valores de referencia de productores convencionales. Utiliza una metodología de análisis que incorpora a las variables clásicas, nuevos indicadores para medir la eficiencia económica.

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Los resultados económicos de dos productores agropecuarios extensivos fueron dados a conocer por investigadores del INTA y de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Se trata de un estudio preliminar que pone a punto una metodología de análisis que mide la productividad, la eficiencia y la estabilidad económica de dos modelos productivos: uno con enfoque agroecológico y otro de bajos insumos.

Los investigadores del INTA Gabriela Giordani (IPAF Región Pampeana), Osvaldo Marcelo Saavedra (CIEP)  y Emanuel Lageyre (AER Carhué), junto al investigador y docente de la Universidad de Río Cuarto, Claudio Sarmiento y la colaboración de Dario Morris (INTA AER Suárez) y Dr. Marcelo Schwerdt (CEA N° 30, Guaminí),  analizaron a lo largo de 1 año cómo era la organización del trabajo, la comercialización, la superficie sembrada, el manejo y la vinculación social de dos productores extensivos del Distrito de Guaminí y Coronel Suarez (provincia de Buenos Aires). Para el estudio, tomaron en cuenta las actividades que los establecimientos generan para la venta y compararon esos resultados con los valores de referencia zonales.

Análisis de casos

Los planteos agroecológicos y de bajos insumos tienen puntos en común, pero presentan diferencias relevantes. La agroecología involucra cambios en las relaciones de poder, en los ámbitos de producción y en la circulación de sus productos. La producción de bajos insumos, en tanto puede ser o no una estrategia dentro de un proceso de transición, o bien ser parte de una intensificación sostenible. Hace foco en el aumento de la productividad, minimizando impactos ambientales negativos, sin aumentar la superficie de tierra cultivada.

Para realizar el análisis, el equipo de investigación se formuló una serie de interrogantes: ¿cuál es el motivo que tienen los productores para elegir estas alternativas?, ¿cuáles son sus resultados económicos en comparación con los sistemas convencionales? ¿cómo impactan en el desarrollo local?  

La investigadora Giordani, explica qué esta metodología, tomada de estudios realizados por la Universidad de Rio Cuarto, posibilita analizar los aspectos económicos globales de la explotación y la interacción entre las distintas actividades productivas de cada establecimiento. Además, se incorpora a las variables clásicas la dimensión de la estabilidad económica a través de una serie de indicadores: canales de comercialización, tasa de especialización y vinculación social. Esto permite tener una apreciación del mayor o menor riesgo ante distintas situaciones que pueden cambiar de un año a otro”.

La investigadora del IPAF, que en el doctorado que tiene en curso indaga sobre estas producciones, plantea que el análisis no pretende concluir cual sistema es mejor o si la producción debería focalizarse en alguna de las actividades y no en otras: “Simplemente se exponen los números desde diferentes indicadores, que dejan a la vista la complejidad de cada sistema y la necesidad de mirarlo en forma integral”.

Producciones alternativas

El modelo productivo intensivo que en la Región Pampeana generó el fenómeno de corrimiento de la frontera agrícola tiene, para los investigadores un fuerte sesgo cortoplacista. “Se asocia a la búsqueda de una mayor ganancia económica y se sostiene sobre la idea de un mayor rendimiento por hectárea/año”.  Como plantea Lageyre, la especialización ganó espacio y aún cuando persisten establecimientos de tipo mixto, muchas veces la ganadería no se encuentra integrada con las rotaciones de la agricultura. Sin embargo, diversos estudios advierten que en las áreas periurbanas y rurales de las localidades de la región, existen productores agropecuarios que a la luz de las modernas innovaciones tecnológicas han resignificado su forma de trabajar el campo. Las dos experiencias que se analizan van en ese sentido.

En el caso del productor agroecológico, se trata de un agricultor familiar, que posee 75 hectáreas propias. Cuenta con una casa, galpón, tambo y actividades diversificadas destinadas al consumo familiar. Tiene una superficie sembrada de 20 hectáreas de trigo, 20 hectáreas de avena-vicia y 8 ha. de cebada. Cuenta con un tambo donde ordeña 23 vacas y produce terneros para cría.  Su unidad productiva no cuenta con empleados, vive en el campo y trabaja junto a sus padres. Para el manejo no utiliza agroquímicos. Remueve muy poco el suelo y resiembra al voleo. Realiza pastoreo rotativo con alambrado eléctrico. Adquiere las semillas en la cooperativa local e intercambia insumos con otros productores. Tiene una fuerte vinculación con Centro de Educación Agraria, CEA N° 30 de Guaminí y se reúne periódicamente con productores agroecológicos. Allí funciona un molino donde hacen harina de trigo agroecológico que comercializan localmente. En cuanto al indicador de productividad, es un 7 % superior a los valores de referencia de la zona.

En tanto, el productor que realiza un manejo de bajos insumos, también trabaja junto a su familia, sin empleados. Tiene 73 vacas y 200 ovejas, produce terneros y corderos en una explotación de 85 ha. Tiene sembrada la superficie con festuca, sorgo, pasturas de alfalfa y consociadas: cebadilla y pasto ovillo. Hace tres años que no utiliza fertilizantes y redujo al 50 % el uso de herbicidas. No pastorea toda la superficie, ya que en algunos lotes hace rollos y cosecha de granos para alimentación animal. Este es el cuarto año que no desparasita y realiza pastoreo rotativo con alambrado eléctrico. Recibe asistencia técnica del INTA de Coronel Suarez. Los indicadores relevados superan los niveles de productividad en un 57 % en comparación con los valores de referencia zonales. 

Resultados a la vista

En cuanto a los resultados globales se observa que, los establecimientos analizados presentan valores promedio de los indicadores analizados (4,33 y 3,66) superiores a los valores de referencia zonales (3 corresponde al valor de referencia zonal) y al mismo tiempo, el valor de cada uno de los indicadores es igual o superior al de referencia.

Indicador

Valor asignado: caso 1

Valor asignado: caso 2

Productividad

3

5

Eficiencia (MB/ha)

5

4

Eficiencia (MB/CD)

5

4

Estabilidad (comercialización)

5

3

Estabilidad (especialización)

3

3

Estabilidad (vinculación social)

5

3

Promedio

4,33

3,66

El análisis de los resultados demuestra que los datos de eficiencia son buenos debido al uso reducido de insumos. Los investigadores observan que se pone énfasis en favorecer procesos naturales que mejoren la disponibilidad y calidad de recursos para la producción. Al mismo tiempo sostienen que este manejo requiere conocimientos y observación por parte de los productores.

En el caso 1, (productor agroecológico) se advierte que diversifica más su producción. En el caso 2 (reducción de insumos), se observa un proceso de intensificación de la producción ovina, que le resulta más rentable y en la que vislumbra potencial crecimiento por aumento de superficie y por mayor carga de animales por hectárea. Giordani explica que, en el análisis de cada actividad se pueden encontrar aspectos a mejorar pero no deben analizarse por separado, ya que cada una alimenta a otra y viceversa siendo cada establecimiento un sistema con susbsistemas interrelacionados.

En estos casos el aporte al desarrollo local sustentable se da en función del logro de buenos niveles de productividad y eficiencia económica, con menores externalidades negativas para el ambiente, menores riesgos para el productor y mayor integración e interacción con la sociedad.

Para más información:

Contacto: Gabriela Giordani giordano.gabriela@inta.gob.ar

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
Personas mencionadas: