26 de Febrero de 2014
Noticia

Se realizó una nueva edición del "Día de campo de tomate para industria"

Anualmente desde hace 21 años se organiza en la INTA EEA La Consulta. Más de 300 personas participaron de un evento dinámico que se ocupa de una alternativa que significa un importante motor económico en la producción hortícola del país.

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La reunión se concretó el jueves 20 de febrero con 138 productores y 142 profesionales entre asesores privados, del INTA y de la Asociación Tomate 2000. El evento dispuso la posibilidad de rotar a través de las distintas estaciones que incluyeron ensayos programados previamente en conjunto con toda la cadena de valor y hacer demostraciones didácticas de temas estratégicos como: manejo del riego por goteo, uso de herbicidas y una expodinámica de armado de camas, colocación de acolchado oxibiodegradable y transplante mecánico.

Cosme Argerich, referente del cultivo en INTA y a nivel cadena de tomate para industria, opinó “la utilización de los mejores tratamientos de distintos ensayos de investigación aplicada realizados en años anteriores trasladados a experimentación adaptativa en fincas de productores reflejan lo que se ve en el INTA, producciones muy altas y de gran calidad que posibilitan al tomate industrial constituirse en  una alternativa rentable para los territorios”.

La mecanización por la calidad

Una parte central de las dinámicas que se vivieron en la jornada estuvieron asociadas a mostrar distintas máquinas o técnicas desarrolladas por fábricas locales junto al INTA que brindan soluciones orientadas a mejorar la calidad de la plantación y su rendimiento, así como cuidar el medioambiente. “Lo más llamativo fue la simpleza de las operaciones mecánicas y  los altos rendimientos de las parcelas demostrativas llevadas desde el proyecto hortícola del INTA que superaban los 200.000 kg/ha utilizando los últimos ajustes técnicos alcanzados”, contó Argerich.

Una de ellas estuvo enfocada al armado de camas, es decir, el lugar donde se instalará el cultivo que luego cosechará una máquina. “La superficie del trapecio debe ser plana y el rastrojo y/o piedras enterrados”, explicó Argerich. Para esto se mostró una máquina que introduce los restos de rastrojo y las piedras adentro de la cama de manera que luego la cosechadora pueda solo hacer el corte de las plantas sin incoporar elementos extraños. Por su parte, la formadora de camas puede ser anexada  a cualquier tractor de enganche de tres puntos.

Otra de las tecnologías que se mostró, el acolchado oxibiodegradable, ha sido desarrollada en otros países pero ahora hay una empresa nacional, que la ha ajustado con el INTA su degradación en el campo. Consiste en cubrir el suelo con un material que a partir de los 40 días se empieza a degradar en contacto con el oxígeno y los rayos UV. Este mulching tiene varias ventajas. Por un lado busca potenciar la humedad de suelo y mejorar la temperatura de absorción de nutrientes por raiz, obteniendo un 20% más de rendimiento a un riego por goteo tradicional. Por el otro, en su degradación facilita que al momento de la cosecha, el plástico no se entorpezca en la máquina e interrumpa los procesos, además de evitar en el tiempo la dispersión de material contaminante.

Finalmente de mostró un ensayo que compara dos tipos de trasplante, el manual y el realizado con una máquina. El segundo asegura la colocación derecha de las raíces, que no se puede lograr a mano por doblarse indefectiblemente mejorando la profundización radicular necesaria para reducir estrés hídrico  Los resultados son notorios en cómo la mecanización tiene mejores resultados en el sistema radicular. Además, una de las máquinas disponibles perfora el mulching en el mismo momento que se pone la planta.

Tomate para industria y sus desafíos

La importancia económica del tomate para industria lo coloca como uno de los principales cultivos hortícolas en los que se da el agregado de valor en origen. Ocupa en volumen el 50% de todas las conservas entre frutas y hortalizas en nuestro país,  y la cifra indica que se consumen 12 kg de tomate por habitante por año con este destino. “La industria consume 540 mil toneladas anuales y tiene un volumen de facturación estimado de 2200 millones de pesos anuales”, grafica Argerich. El cultivo es muy importante para las economías regionales del centro oeste del país, para las provincias de Río Negro, Mendoza, San Juan, La Rioja y el NOA por la mano de obra ocupada tanto en fábricas como en el campo.

El futuro de esta industria está ligado a trabajar sobre sus desafíos, que según Argerich son mejorar los rendimientos y la mecanización, hacer más eficiente el uso del agua en toda la cadena, asegurar la sustentabilidad del negocio, la reducción de insumos, introducir más BPA y reducción del trabajo infantil. Sobre esto último, contó como las principales empresas que trabajan el tomate industrial, han incorporado dentro de sus planes de responsabilidad social empresaria y en trabajo articulado con los municipios y el INTA, programas orientados a disminuir el trabajo infantil. Para ello han formado centros de contención infantil de verano, donde asegurar un lugar para que estén los chicos mientras sus padres trabajan. Se trata de espacios que en un entorno lúdico y propio de los chicos, estos puedan crecer especialmente en los meses que no van a la escuela y sin someterse a ambientes no apropiados para su edad.

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Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Mendoza
    • La Consulta
Personas mencionadas: