25 de Marzo de 2015
Noticia

Sorgo: ¿qué rendimientos se pueden obtener?

Experiencias realizadas en la EEA Valle Inferior demostraron que se pueden obtener altas producciones de forraje con diferentes tipos de sorgos cuando se destinan para ensilar. El promedio de la producción que se aprecia en la figura oscila en las 20 toneladas de biomasa seca, con máximos de 24 y mínimos de 15. (Figura)

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También se puede observar la diferente composición morfológica (hoja, tallo y panoja) que presentan los distintos tipos de sorgos. Los materiales graníferos fueron los que menor rendimiento presentaron, pero los que mayor proporción de grano tuvieron.

Por el contrario, los materiales forrajeros tipo sudán, fotosensitivos y azucarados son los de producción superior, aunque con mayor composición de tallos y menor proporción de hoja y panoja. La elección de uno u otro material dependerá, entre otras cosas, de la categoría animal que se trabaje y de los objetivos de producción que se planteen (cría, recría, terminación).

Por otra parte, ensayos realizados en la EEA INTA Valle Inferior bajo riego reflejaron que la densidad óptima de sorgo es de 15 semillas viables por cada metro lineal, con un distanciamiento de 35 cm entre hileras. Esta densidad es la recomendada para sorgos de tipo forrajero (sudán), fotosensitivos y forrajero BMR, mientras que para sorgos sileros y graníferos la densidad óptima oscila entre 12-14 y 9-11 semillas viables por metro lineal respectivamente.

Una adecuada fertilización inicial es fundamental para lograr una buena implantación del cultivo y un crecimiento precoz. Las gramíneas forrajeras anuales requieren entre 14-16 partes por millón de fósforo (P) en el perfil de suelo explorable por las raíces, para crecer sin limitaciones. Si el fósforo del suelo se encuentra por debajo de estos valores es necesario aplicar una fertilización basal con fósforo, para lo cual se pueden utilizar diferentes tipos de fertilizantes que poseen distintas concentraciones de fósforo asimilable: fosfato monoamónico (22,5 %); fosfato diamónico (20 %), superfosfato triple de calcio (20 %), entre otros formulados. La fertilización con este elemento asegura la respuesta a la aplicación de nitrógeno (N), que por lo general es un nutriente deficitario.

La fertilización nitrogenada de verdeos estivales como el sorgo genera gran impacto en la producción de forraje y en la calidad del pasto ofrecido.

En un trabajo realizado en la EEA Valle Inferior con sorgos sileros se duplicó la producción de forraje con dosis entre 300 - 400 kilos de nitrógeno por hectárea, con respecto al tratamiento sin fertilizar. No obstante, se recomienda que estas dosis altas sean aplicadas dos o tres veces durante la etapa de crecimiento activo de la especie, con el fin de reducir las pérdidas.

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Río Negro
    • Viedma
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