07 de Marzo de 2018
Noticia

Tratamientos para vid, luego de tormentas de granizo

El granizo es un accidente climático común que afecta nuestros cultivos. Según su severidad y época de ocurrencia, el productor dispone de alternativas para evitar daños mayores en sus cultivos. Esta nota, se centra en daños sobre el cultivo de la vid para dos situaciones: granizadas tempranas con pérdida total y granizadas tardías con daños leves.

Vista de racimos y hojas con lesiones leves por granizo
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Una tormenta de granizo, dependiendo de la época del año y estado vegetativo de las plantas, puede provocar daños en troncos, sarmientos, brotes, follaje y fruto. Hay situaciones en los que el daño es grave y afecta el 100% de la producción o más, ya que daña las yemas que fueron inducidas y que representan la producción del siguiente ciclo.

En los casos en los que la incidencia de la granizada fue baja, existe una alta proporción de hojas y frutos dañados. Las lesiones en hojas, implican una menor taza de acumulación de azúcar en las bayas, retrasando el proceso de maduración. Sin embargo, en los racimos, luego de envero y hasta cosecha, se produce una situación de inestabilidad ligada a 1) la presencia de azúcar y 2) una herida abierta (lesión) que permite el ingreso de agentes patógenos causales de podredumbres.

Se pueden generar estrategias de acción para reducir los efectos negativos del granizo que incluyan la realización de tratamientos químicos (pulverizaciones y espolvoreos) y/o alternativas no químicas centradas en el uso de tecnologías blandas.

En general, cuando se generan condiciones de inestabilidad relacionadas a las lesiones y la presencia de azúcar, se trata de pudriciones secundarias y al no realizar acciones preventivas, se podría desencadenar un proceso de pudrición grave.

Al momento de decidir la realización de un tratamiento fitosanitario hay que tener presente el destino de la producción, nivel de daño en bayas y tiempo de carencia del producto, entre otros como la fecha de cosecha estimada.

Muchas alternativas químicas no podrán ser empleadas, por sus prolongados tiempos de carencia. No obstante, hay productos desinfectantes con cortos periodos de carencia que, aplicados con celeridad, impiden el inicio de podredumbres.  Ya existiendo evidencia de pudriciones es necesario un tratamiento químico en pulverización o espolvoreo.  Las recetas secantes con espolvoreo, en general, emplean productos con bajo tiempo de carencia.

Las alternativas no químicas se centran en adelantar y/o acelerar la cosecha, lo que no sería posible si las uvas no tienen contenido suficiente de azúcar. Por otra parte, si las hojas se lesionaron entonces el proceso de maduración se demorará más de lo común.

Cuando cae granizo o piedra y los daños son graves, los productores se preguntan si es necesario podar para recuperar la planta. El INTA, a través de ensayos realizados en uva de vinificar, recomienda no podar.

El día 3 de diciembre del año 2002 se produjo una granizada[1] en los departamentos de San Martín, Caucete, Angaco y 9 de Julio que afectó gran parte de la superficie cultivada. En vid para consumo en fresco, las pérdidas de producción fueron del 100% con más del 90% de pérdidas del follaje. Por lo ocurrido, desde la EEA San Juan, se realizó una evaluación de recuperación de plantas con diferentes niveles de poda en verde para la variedad Superior Seedless.

Según los ensayos realizados, los tratamientos que tuvieron mayor intervención en verde, luego de la granizada (poda mixta y poda de pámpanos a dos yemas), fueron los que presentaron mayor porcentaje de guías sanas al momento de la poda invernal. Sin embargo, al evaluar el número total de brotes, número de brotes de yemas francas y número total de inflorescencias, estos mismos tratamientos mostraron los menores valores. A su vez, los tratamientos con menor intervención en verde fueron los que presentaron valores más altos en producción y calidad. Por lo tanto, comparando el testigo (sin intervención en verde) con las plantas con poda en verde,  en cuanto a rendimiento, calidad y los costos adicionales, no se justifica realizar esta práctica en condiciones similares a la expuesta.

La recomendación técnica, cuando acaecen granizadas tempranas, es no podar en verde ya que a la semana de caído el granizo se producirá un rebrote de pámpanos y, en 20 o 30 días más, la planta habrá formado un gran número de hojas que compensarán las pérdidas por el accidente climático.

Además la recomendación de tratamientos fitosanitarios en vid, para esa época, se centra en desinfectar las heridas de la planta provocadas por la piedra y favorecer procesos de cicatrización (brotes y sarmientos). Esta acción puede lograrse con oxicloruro de cobre en altas dosis (7,5 kg/ha) y/o la aplicación de otros fungicidas de amplio espectro como folpet (1,6 kg/ha).

No lo dude, si sus plantaciones sufrieron una tormenta de granizo y no hubo pérdida total, haga un control fitosanitario conveniente. Para eso consulte con su Ingeniero Agrónomo de confianza o vaya a la agencia de extensión del INTA más cercana.

 




[1] Por la fecha de ocurrencia se considera granizada temprana afectando a la mayoría de los órganos verdes de la planta (brotes, hojas y racimos)

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • San Juan
    • Caucete
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