15 de Enero de 2018
Noticia

Un impulso desde la tierra en la Meseta Central del Chubut

INTA Chubut, con el apoyo de la comuna rural de Las Plumas, posibilitó el acondicionamiento de un predio para la producción de alimentos frescos para los pobladores de la zona. El objetivo es generar productos con valor agregado para insertar en el circuito comercial de la comunidad.

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Bajo el rayo del sol de enero, las manos se multiplican en la tierra,  y se vuelven una. Dos mujeres ríen mientras revisan las hojas de una enorme lechuga en pleno desarrollo, y se cuentan cómo ha ido  la semana, sus días, cómo están las familias, cuáles son las novedades. Las manos se suman al diálogo, conformando un momento único en el que lo que importa es lo compartido, la tierra, el trabajo, la risa, y unos mates que acompañen las horas.

En la comuna rural de Las Plumas, a casi 200 kilómetros de la ciudad de Trelew, el viento sopla fuerte, haciendo bailar la vegetación al calor de un sol pleno, furioso, que decide brindarse a las plantas que crecen bajo el reparo de un invernáculo. Allí, protegidas, extienden sus brazos para abrazar su crecimiento. Asoman, aún tímidos, tomates y frutillas, al tiempo que el agua se cuela entre los camellones, formando un dibujo que se expande en un lienzo que combina colores, aromas y figuras que se transforman con el paso de los días.

“En octubre de 2017 comenzamos con este proyecto que es maravilloso. Se trata de recuperar un invernáculo que no estaba en uso, que tenía parte de su estructura armada, pero que no contaba con la infraestructura ni el personal necesario como para aprovecharlo. Desde la comuna rural, nos comunicamos con el INTA, porque había un espacio disponible para producir cultivos, y no sabíamos cómo podíamos hacer para darle forma, para comenzar a desplegar los polietilenos protectores y comenzar a trabajar la tierra”, comentó María Peña, quien se desempeña en el equipo que lleva adelante el proyecto desde la Comuna Rural de Las Plumas.

“Cuando nos comunicamos, les contamos cómo era la situación: había una estructura de invernáculo en desuso, y dos personas sin posibilidad de acceder a una ocupación, un empleo, un trabajo que les permitiera ocupar el tiempo, que les permitiera realizarse dentro de la comunidad. En ese contexto, los técnicos del INTA se pusieron a disposición para colaborar con nosotras, tanto en el armado de la estructura, como en una solución que paliara la falta de empleo de nuestras vecinas”, sostuvo Peña.

Teniendo en cuenta esta demanda presentada por la Comuna Rural de Las Plumas, y en el marco de las acciones llevadas adelante por el Proyecto Regional de Apoyo al desarrollo territorial de la Meseta Central de Chubut conjuntamente con el Programa Prohuerta  - que ejecuta el INTA con recursos del Ministerio de Desarrollo Social de Nación - técnicos de la institución pusieron en marcha la adaptación de las estructuras del invernáculo sobre un predio cedido y materiales aportados por la comuna local.

Ramiro Castro, técnico de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA, remarcó que a las instalaciones originales  “hubo que realizarle adaptaciones técnicas, teniendo en cuenta la realidad climática de la zona, principalmente por la incidencia de fuertes vientos que afectan a este tipo de tecnologías. Se procedió, entonces,  a colocar el polietileno desarrollando un sistema de ventilación adaptado a estas características, y un sistema de riego acorde a los cultivos a desarrollar. La preparación del suelo estuvo a cargo de las vecinas de Las Plumas que lo trabajan, realizando la plantación de distintas  hortalizas”.

Inés Bai, del área FrutiHorticultura de la unidad local del INTA, precisó que “se realizaron capacitaciones en el lugar tendiente a que los participantes pudieran tener los conocimientos técnicos para desarrollar los diferentes cultivos, considerando que los mismos no tenían experiencia en el tema. Los resultados que vemos hasta el momento son muy buenos, con especies como frutilla,  tomate y  lechuga, que se encuentran en pleno crecimiento. Estamos planteando darle continuidad durante el otoño/invierno con cultivos de hoja de distintas especies para producir todo el año con destino principalmente al mercado local”.

Por su parte, Nilda Tolosa, presidenta de la comuna rural de Las Plumas indicó que “fue la gente del INTA la que movilizó todo su equipo técnico abocado a la meseta central  para la puesta en marcha del invernáculo, que no sólo nos permitirá consumir productos frescos, sino que también brinda la posibilidad de empleo a dos pobladores de esta comuna, lo que es sustantivo para poder estar bien, tener un desarrollo personal pleno, y entregarse a una actividad con profundo impacto para nuestra comunidad”.

Tolosa indicó además que “INTA se encargó de brindar capacitaciones para que tuvieran un acercamiento técnico desde lo teórico y lo práctico, para que pudieran desenvolverse con mayor facilidad y autonomía a la hora de encarar los cultivos propuestos por los técnicos. Por suerte, ha sido de gran éxito, y hoy vemos cómo las frutillas sembradas dan sus primeros indicios de color, lo que nos pone sumamente felices”.

La iniciativa, que vincula la puesta en marcha de cultivos alternativos para la zona, tiene múltiples propósitos: además de rescatar una estructura que permitiera realizar producciones bajo cubierta para sumar frutas y hortalizas frescas para la comunidad, el proyecto se centró en encontrar un espacio para dos pobladoras de la comunidad que se encontraban desempleadas.

Mirco Muñoz, coordinador técnico del Proyecto,  remarcó que la iniciativa surgió “en el ámbito de la Mesa de Desarrollo Local de las Plumas, que funciona en la localidad desde hace un tiempo, en donde participan distintas instituciones como INTA Chubut, Corfo Chubut, Senasa, representantes de instituciones locales como el Hospital, la Biblioteca popular, jefa comunal , y productores de la zona”.

Allí, en esas instancias interinstitucionales “se analizan no sólo las problemáticas de la localidad sino que además, se elaboran propuestas de solución a demandas productivas, sociales y organizacionales del territorio. Fue durante las reuniones mantenidas en ese ámbito,  donde surgió la iniciativa de desarrollar alternativas productivas para la comunidad, generando además posibilidades laborales para los pobladores locales”.

Isabel Cifuentes, una de las pobladoras que ahora encuentra su labor en este espacio, en la tierra, aseguró que, desde la puesta en marcha del invernáculo “me siento feliz, tengo trabajo y una oportunidad para producir para nuestra comunidad. No siempre contamos con verduras frescas, porque dependemos de lo que vengan a comercializar algunas verdulerías a esta zona, y no siempre los productos llegan bien, porque en el medio el transporte puede echar a perder un tomate, una manzana, una lechuga. Trabajar con las manos en la tierra me hace pensar en la posibilidad de  obtener productos que luego puedan estar en la mesa de nuestros vecinos, en cada comida”.

“Estamos viendo las frutillas crecer, y pensamos en hacer dulces, mermeladas, para generar productos locales que puedan ser consumidos por los turistas que transitan el camino hacia la cordillera o hacia la costa, para mostrar que aquí en Las Plumas también es posible producir y agregar valor a los alimentos”, comentó Isabel, y destacó “esto que parecía imposible, encontrar una ocupación y dedicarse a la tierra, hoy nos abre a la posibilidad de crecer, tanto dentro como fuera de la comuna, y nos hace felices poder disfrutar del proceso”.

A esta iniciativa, se agregó la plantación de árboles frutales y frutas finas de diferentes especies, destinadas para el consumo familiar y su comercialización, tanto en fresco como procesado, a través de secado y enfrascado.

“El objetivo es lograr la producción de alimentos adaptándose a las condiciones climáticas de la zona, abasteciendo el mercado local de distintas especies de hortalizas, plantas de aromáticas y plantines florales, generando además una fuente de ingresos a los participantes”, precisó Muñoz, quien además remarcó que otro de los objetivos es “conformar una unidad demostrativa de las tecnologías adaptadas para la agricultura familiar que se desarrollan en el INTA para mejorar la calidad de vida de los pobladores”.

La meseta central de Chubut, de base ganadera, permite además, el desarrollo de alternativas productivas como las de este emprendimiento, ya que no existen impedimentos para desarrollar distintos tipos de cultivos, teniendo algunos recaudos en función de las características climáticas del lugar y aplicando tecnologías disponibles, es posible desarrollarlas con éxito.

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Chubut
    • Las Plumas
Personas mencionadas: Maria Ines BAI, Ramiro Hernan CASTRO, Marcelo Mirco MUÑOZ María Peña, Nilda Tolosa. Presidenta de la Comuna Rural de Las Plumas, Isabel Cifuentes