04 de Diciembre de 2018
Noticia

Un observatorio para el cuidado de nuestros suelos

En el marco de la 1° jornada santafesina de suelos, quedó oficialmente inaugurado el “Observatorio santafesino de suelos”. Dicho observatorio tendrá por finalidad facilitar la gestión sostenible de los suelos, a través del relevamiento, diagnóstico y proyección sobre la dinámica de dicho recurso.

Lanzamiento oficial del Observatorio Santafesino de Suelos.
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Este 29 de noviembre, en el Salón Blanco de la sede del gobierno provincial en Rosario, se lanzó oficialmente el “Observatorio santafesino de suelos”. Dicho observatorio es una herramienta estratégica que ayudará a fomentar el cuidado de nuestros suelos, y es un espacio público-privado conformado por: el Gobierno de Santa Fe, INTA Santa Fe (Oliveros, Rafaela y Reconquista), Aapresid, AFA, UNR, UNL, CONICET, Ciasfe, Alap y Aacrea. 

Al inicio del evento, el Director del INTA Oliveros, Alejandro Longo, destacó la multiplicidad de instituciones que conforman este observatorio. “Con todas las instituciones público-privado que forman parte de este observatorio compartimos un diagnóstico del sistema productivo de Santa Fe. Y esto es un primer paso importante porque nos permite un encuentro que nos permitirá pensar desde el suelo y empezar a mirar al agro como un sistema” remarcó.

A su vez, Longo dijo que desde Oliveros se viene trabajando en esta problemática, en investigación y extensión, desde hace mucho tiempo; “nosotros proponemos la intensificación sustentable de suelos donde no sólo se mire la actividad de los cultivos sino también que se pueda trabajar la cuestión ambiental y social”. 

Junto al ministro de Medio Ambiente de Santa Fe, Jacinto Speranza, estuvo presente Alicia Ciciliani, ministra de Producción provincial que señaló que trabajaron durante un año para consolidar este órgano científico-tecnológico, y que espera “que sea una política pública de Estado por largo tiempo”. Enfatizando en la importancia de esta herramienta, Ciciliani estableció lo siguiente: “a las próximas generaciones tenemos que dejarles, por lo menos, el mismo suelo que nos legaron nuestros padres. Hay erosión por motivos hídricos, eólicos, y por las malas prácticas de los sistemas productivos, las cuales tenemos la responsabilidad de corregir. Estamos entusiasmados porque el conocimiento científico nos lleva a abandonar la dicotomía entre producción y medio ambiente. Tenemos que hacer las cosas bien, con aval científico, tal como lo estamos haciendo hoy”.

Nuestra agricultura se parece más a una minería que a una agricultura

En el panel Los suelos santafesinos, características y problemas de degradación, Guillermo Gerster (INTA Oliveros) estableció que los suelos en el sur provincial han sufrido procesos de erosión y degradación muy importantes. “Pensar que hay suelos con más de 100 años de agricultura continua, y si bien el sistema de labranza ya dejó de practicarse, el cual aceleraba los problemas erosivos, la siembra directa se instaló de forma masiva pero no como sistema sino como una técnica aislada y, por ello, se mantuvieron los problemas de degradación asociados a la falta de rotaciones con gramíneas de invierno y de verano. De hecho, esta agricultura se está haciendo con una escasa reposición de nutrientes; nuestra agricultura se parece más a una minería que a una agricultura” afirmó.

Haciendo mención al sistema agrícola de nuestra región, el investigador aseveró que “tenemos muy bajo porcentaje de suelos cubiertos a lo largo del año, aún en campos de alta productividad, donde se desaprovecha la radiación en el invierno y no se hace un uso eficiente de la lluvia. Con estas prácticas propendemos a que los problemas erosivos crezcan como así también al levantamiento de napas. La agricultura que estamos haciendo en Santa Fe, como en la región central del país, no es sustentable, estamos agotando el recurso que llevaría décadas recuperarlo”.

No obstante, Gerster mencionó que en INTA Oliveros, luego de 10 años de investigación con ensayos de rotaciones, se comprobó que si el monocultivo es interrumpido por uno de cobertura, hay un marcado descenso de los bloques compactos logrado por el efecto de las raíces de los cultivos logrando porosidad en los suelos, lo cual implica mayor infiltración de agua y menos anegamiento en los lotes. En este punto remarcó: “con solo haber realizado un cultivo de cobertura, demostramos que la infiltración del agua fue el doble si se lo compara con un monocultivo, incrementándose a su vez el valor del carbono orgánico total. De esta manera, si queremos mantener un equilibrio en el sistema, y teniendo en cuenta que la materia orgánica es la base de la fertilidad de los suelos, debemos incorporar cultivos de invierno en la rotación. Esta es una estrategia para mantener el suelo cubierto la mayor parte del año, para acumular materia seca, recuperar porosidad y consumir agua si hay problemas de napas altas”.

En este mismo panel, estuvieron Rubén Tosolini y Verónica Sapino, ambos investigadores del INTA Rafaela. Tosolini, en referencia a las propiedades y buen uso del suelo, dijo que “lo más difícil de nuestra tarea es concientizar a los productores sobre algo que no está a la vista, que son aspectos que se trabajan en laboratorios con técnicas muy específicas que, muchas veces, no son tangibles a simple vista. Si le decimos a un productor que un determinado suelo no es apto para hacer un determinado cultivo, tengo que convencerlo y demostrarle por qué le estoy diciendo lo que le digo”.

A su término, Verónica Sapino presentó la herramienta GeoINTA. Es un sistema de geoinformación elaborado por el INTA que permite un acceso en tiempo real a información de suelo, cobertura y perfiles de suelos de Argentina, cursos de agua localizados a través de mapas interactivos en distintas capas de datos.

Referencias

Localización geográfica:
    • Argentina
    • Santa Fe
    • Rosario
Personas mencionadas: Alejandro LONGO, Guillermo Raul GERSTER, Silvina BACIGALUPPO, Fernando SALVAGIOTTI Jacinto Speranza, Alicia Ciciliani