Avances en el análisis de compuestos polares en frutas y hortalizas

A través de un método de análisis multiresiduos se puede conocer con elevada sensibilidad y selectividad que pesticidas están presentes y en qué cantidades.

Los agroquímicos o pesticidas son ampliamente utilizados en la actividad agropecuaria para el control de plagas. A nivel mundial se reconocen cerca de 1000 compuestos en total. La mayoría son, desde el punto de vista analítico, fáciles de analizar. A través de un método de análisis multiresiduos se puede conocer con elevada sensibilidad y selectividad que pesticidas están presentes y en qué cantidades. En el INTA Concordia se disponen de sistemas cromatográficos modernos que permiten realizar estudios bajo Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) en frutales con el objetivo de establecer formas de aplicación más seguras. En este sentido se han evaluado pesticidas en cítricos tales como clorpirifós, cipermetrina, pyraclostrobin, fluxapyroxad, azoxystrobin y procloraz. Asimismo en pecán se han estudiado imidacloprid, lambda-cialotrina, metil tiofanato, tebuconazole y azoxystrobin. Sin embargo existe un grupo de pesticidas minoritarios, algunos ampliamente utilizados en la actividad agropecuaria, que son muy difíciles de analizar. En este grupo se incluye compuestos polares como el glifosato y sus metabolitos de degradación, fosetil aluminio, ácido fosfónico, etefón, así como el clorato y perclorato. Para superar estas dificultades analíticas el laboratorio de referencia europeo EURL-SRM viene desarrollando metodologías de extracción más sencillas y eficientes. Entre los trabajos más destacados, han logrado analizar el glifosato sin derivatización, esto significa sin necesidad de producir transformaciones químicas engorrosas, de alto costos y que requieren muchas horas. Por otro lado la Agencia de Investigaciones ambientales y alimentos del Reino Unido, FERA, ha desarrollado una metodología que permite analizar fácilmente muchos compuestos difíciles mediante cromatografía iónica y espectrometría de masas. Los avances producidos van a generar mayores controles en alimentos como frutas y hortalizas. En la Unión Europa se van a monitorear con mayor frecuencia compuestos considerados hasta ahora difíciles de analizar. En el 2013 el sistema de alerta rápida para alimentos y piensos, RASFF, publicó resultados con niveles superiores al LMR de perclorato en espinaca de Bélgica y en pomelos de España. Por otro lado se han encontrado mieles con niveles de glifosato por encima del LMR europeo de 0.05 mg/kg.  Por último el fosetil aluminio fue analizado en diferentes alimentos encontrando una elevada incidencia de residuos en berries. Si se considera que la Unión Europea ha bajado el LMR para arándanos de 75 mg/kg a 2 mg/kg y que definen a los residuos como la suma de fosetil aluminio, ácido fosfónico y sus sales, es probable que en los próximos años se presenten problemas.