En búsqueda de la eficiencia en la producción ovina. El consumo residual.

Desde 2012, técnicos del INTA de la Estación Experimental Agropecuaria Chubut trabajan con el objetivo de mejorar la eficiencia de alimentación en ovinos, para ello llevan a cabo evaluaciones individuales de consumo de alimento a posibles reproductores de la raza ovina Dohne Merino

 

La eficiencia alimenticia en la producción animal es uno de los parámetros que definen gran parte del resultado económico, la producción extensiva ovina pareciera no darle demasiada importancia dada la dificultad de establecer el costo de la alimentación en pastoreo. Esto sucede porque no se visualiza el valor del pastizal natural que sustenta nuestra producción, y si pensamos que a medida que pasan los años nuestros campos producen menos a causa de los procesos de desertificación no podemos mirar hacia un costado. Las previsiones a futuro indican que la Patagonia será cada vez más inestable, por consiguiente debemos buscar mayor sustentabilidad de nuestros sistemas productivos, tanto en lo económico como en lo ambiental. Es por ello que surge la necesidad de trabajar en búsqueda de mayor eficiencia, basándonos en el concepto de CONSUMO RESIDUAL, una medida de eficiencia alimenticia que disminuye los costos de producción sin afectar la tasa de crecimiento.       

¿Qué es el consumo residual?

En términos prácticos el Consumo residual es la diferencia entre consumo de alimento observado o real, y el consumo de alimento esperado o teórico.

Partiendo de ensayos de alimentación, el consumo teórico se obtiene a partir de una ecuación de regresión lineal entre las ganancias diarias de peso  y los consumos diarios de alimento, ambos promediados durante el ensayo. Valor negativo de consumo residual significa que el individuo consumió menos que lo esperado según el ajuste realizado por peso corporal y ganancia diaria, y contrariamente valor positivo de consumo residual corresponde a un individuo que necesitó más alimento que el esperado. Esta característica de eficiencia en la conversión del alimento tiene moderada heredabilidad desde el punto de vista genético, razón por la cual es utilizada en programas de selección animal para identificar animales eficientes.

¿CÓMO SE MIDE EL CONSUMO RESIDUAL?

Para determinar el consumo residual se debe medir el consumo individual y el crecimiento, para ello se alimentan los animales bajo las mismas condiciones durante 60 a 90 días, donde se deben registrar diariamente los consumos individuales y semanalmente el peso corporal. Se debe tener en cuenta un período de acostumbramiento al lugar y al alimento de 2 semanas previas a la toma de datos de consumo. Las instalaciones necesarias deben permitir el registro diario de consumo de la manera más precisa posible. Una manera práctica pero laboriosa es el registro diario de oferta y rechazo en brete individual, siendo la oferta ad libitum procurando tener aproximadamente un 10% de rechazo. Otra manera más sencilla pero de elevado costo inicial es el uso de sistemas automatizados de registro de consumo, que constan de comederos tolva  que registran de manera precisa a través de software los consumos individuales, y patrones de comportamiento de consumo. Estos sistemas permiten trabajar con mayor cantidad de animales simultáneamente, a la vez que disminuyen el estrés animal al no estar confinados individualmente. En Argentina aun no existen estaciones automatizadas para evaluar el consumo residual, pero en la actualidad técnicos de INTA Anguil están desarrollando prototipos para ser usados en Bovinos. Desde el sector ovino existen demandas por parte de grupos de productores que desean incluir la eficiencia de alimentación como criterio de selección en sus programas de mejora genética motivo por el cual se está trabajando para adaptar estaciones automatizadas para los ovinos.

ANÁLISIS DE LOS DATOS

Una vez concluido el ensayo, se analiza la información teniendo en cuenta: el promedio de consumo diario de materia seca (CMS); el promedio de peso metabólico (PM = Peso Corporal0.75); el promedio de ganancia diaria de peso (GDP). El consumo de materia seca se ajusta en base al peso metabólico expresándose el resultado en grMS/kgPM. A partir del CMS y de la GDP se obtiene la ecuación de regresión que estimará el consumo teórico para cada individuo. Obtenido el consumo real menos el consumo teórico logramos llegar al consumo residual de cada animal.

INTERPRETACIÓN PRÁCTICA Y ANÁLISIS DE CONSUMO RESIDUAL EN CARNERITOS PERTENECIENTES A LA RAZA DOHNE MERINO DE LA EEA CHUBUT.

En la figura 1 se presenta la distribución del consumo residual de carneritos evaluados durante 70 días en bretes individuales, de los cuales luego de los análisis estadísticos se obtuvo el consumo residual para cada uno. En rojo se presentan los animales menos eficientes y en verde los más eficientes.

Figura 1: Distribución de los resultados de consumo residual (CR) obtenidos para el año 2014.

 

Se observan los valores extremos que corresponden a los bretes 121 (más eficiente) y 125 (menos eficiente) de los cuales en el cuadro 1 se interpretan los resultados.

Cuadro N°1: Variables productivas de los individuos extremos en CR para el año 2014.

Brete

CMS (kg)

PC (kg)

PMetab (kg)

CMS/PMetab

(g/kgPMetab)

GDP (kg/d)

Alimento total consumido (kg)

121

2,615

60,61

21,72

120,38

0,417

183

125

2,607

51,31

19,17

135,96

0,281

182

CMS: consumo de materia seca. PC: peso corporal. PMetab: peso metabólico. GDP: ganancia diaria de peso

Observamos que ambos bretes obtuvieron igual consumo de materia seca, pero al ajustar en base a peso metabólico el consumo del brete 121 fue un 12% menor (120,38 vs 135,96 g/kgPMetab). En mayor medida la eficiencia se aprecia en la ganancia de peso, siendo 48% mayor respecto al brete 125 (0,417 vs 0,281).    

Aplicación práctica del consumo residual

El hecho de usar animales superiores desde el punto de vista de la eficiencia de utilización del alimento significaría un importante ahorro en recursos forrajeros, viéndolo de otra manera permitiría incrementar la carga animal de nuestros campos si permitimos que dichos animales dejen en su descendencia esta ventaja de mayor eficiencia. En los ambientes extensivos patagónicos animales eficientes podrían aprovechar mejor la disponibilidad forrajera en etapas críticas de la producción, como lo es el último tercio de gestación, determinando esto que las ovejas lleguen con mejor condición corporal al momento de parto y se afecte positivamente el porcentaje de corderos logrados. Parece difícil visualizar las ventajas que representa aplicar la selección por consumo residual en nuestros sistemas ganaderos, pero viendo el ejemplo mencionado arriba, donde dos animales consumiendo la misma cantidad de alimento, se obtienen ganancias diarias tan dispares resulta muy atractivo avanzar en estas líneas de trabajo. Si trasladamos esa diferencia en kg de carne al destete representaría un ingreso económico muy significativo. Viéndolo de otra manera, ante la escasez de oferta forrajera de nuestros pastizales naturales, aquel individuo eficiente mantendrá o resentirá menos su producción que aquel que no lo es.