Evaluación de desempeño a campo de abejas Africanizada (Apis melífera scutellata) vs. genética Proapi (Apis melífera Ligustica) en ambiente subtropical

En la localidad del Galpón se llevó adelante una experiencia de comparación, a campo, de abejas “criollas” y de genética seleccionada por el Programa Nacional Apícola (PROAPI), donde se evaluó las respuestas productivas de ambas. Esto fue posible a partir del trabajo en equipo entre el grupo de apicultores de la Cooperativa “Flor de Garabato” y el INTA, a través de la OIT Galpón y el PROAPI.

Por:
Carlos Gustavo CABRERA , Jorge Alejandro BARRETO , Renato FARFAN - El Galpón

El Galpón, con sus 3186  Km2  y sus  8500   habitantes  está situado en la zona centro sur de la provincia de Salta, a 625 mts. sobre el nivel de mar, distante a 140 km. de la ciudad capital de Salta y  a unos 54 km. de la ciudad de Metán, cabecera del departamento.

El río Pasaje, o Juramento, riega la región que se presenta con montes nativo donde el clima es variable, los inviernos suaves, tibios y la primavera precoz y los veranos cálidos pero podemos dividirlo en dos tipos distintos:

En la región pede montana paralela a la selva Tucumano-Boliviana  se caracteriza por tener el otoño e invierno con temperaturas que varían de fresca a templadas y la primavera y el verano son cálidos las precipitaciones varían entre los 1200 y los 900 mm anuales.

En la planicie chaqueña las condiciones son de otoños e inviernos templados y primaveras y veranos cálidos y las precipitaciones son menores que en el grupo anterior variando entre los 800 y 600 mm anuales.


Situación de la apicultura

Tradicionalmente se acepta que no hay mejor abeja, para el norte argentino, que las “criollas”, término que se utiliza para las abejas locales que tienen alto porcentaje de africanización. ¿Sus ventajas?, adaptación al medio ambiente y tolerancia a varroa. Las desventajas, su alto comportamiento defensivo y la marcada tendencia a la enjambrazón y fuga.

En este contexto se desarrolla la cooperativa “Flor de Garabato”, constituida por 15 pequeños productores con un total aproximado de 600 colmenas. Gracias a las características de la zona, permite obtener material vivo primicia y una producción de miel que ronda  los 28 kg  de promedio por colmena en el año (2014).

El ciclo productivo va desde julio a marzo, con una cosecha durante los meses de noviembre y diciembre y una posible segunda cosecha en marzo. Una preparación otoñal que se realiza durante los meses de marzo y abril, un receso productivo  que va desde mayo a julio, y una época de multiplicación  que se lleva a cabo durante los meses de setiembre y recambio de reinas ha mediado de octubre.

Se ajustó el sendero tecnológico desarrollado por PROAPI que tiene como ejes  considerar al apiario como unidad de manejo, recambio sistemático de reinas (Genética del programa MeGA), control estratégico de varroa y demás enfermedades. Recambio de panales, prohibición del uso de antibióticos, no uso de miel para suplementar las colmenas, uso de acaricidas aprobados por SENASA, invernada en cámara de cría, uso de medias alzas para la producción de miel. Todas las prácticas del apiario se realizan teniendo en cuenta el protocolo N°11 de INTA: “Manual de prácticas apícolas para producir miel de calidad”.

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A la fecha, existe un criadero de celdas reales y reinas fecundadas para abastecer  a los productores de la zona; en donde ya no se ve la necesidad de recurrir a proveedores que se encuentran a mayor distancia; y resuelve el problema de la mortandad de las celdas por el traslado y contar con ellas en tiempo y forma.

Las madres que se utilizan en el criadero son aportadas por el programa de mejoramiento genético del PROAPI (Programa nacional Apícola del INTA), con las que se trabaja para la producción de celdas reales y reinas fecundadas estos ecotipos son probada, adaptada y poseen: alto comportamiento higiénico, resistencia a las enfermedades de la cría, alta prolificidad, alto potencial de producción de miel, bajo comportamiento defensivo, baja tendencia a enjambrar y buena aptitud para invernar.


Principales problemas de la zona:

El problema de esta actividad en la zona es la falta de información y concientización de las ventajas del recambio de las reinas de las colmenas con genética ya adaptada y probada. Esta práctica es imprescindible por que mejora  la producción y disminuye  el alto comportamiento defensivo y de enjambrazón que las abejas “criollas” poseen, desde la africanización, que hace tiempo acecha a la producción en el norte argentino.

 

Para mostrar las ventajas, fomentar y concientizar sobre la importancia que tiene el recambio de reinas utilizando estas líneas genéticas, se realizó un ensayo que comparó genética PROAPI, del criadero de la Cooperativa “Flor de Garabato”, con las ya existentes en la zona de colmenas que venían recambiando sus reinas de forma natural. La comparación se realizó en igualdad de condiciones; como ser el mismo apiario (mismo lugar), el mismo manejo en lo que hace alimentación y control de varroa, etc.

 Foto 3

 

Los datos de este ensayo fueron presentados en la “II Jornada de criadero de celdas reales El Cardón”, ante  35 apicultores de diferentes localidades de la provincia de Salta, el 4 de octubre de 2014. Esta reunión se realizó en las instalaciones de la Cooperativa “Flor de Garabato” Ltda.

 

Los resultados fueron los siguientes:

 

 

Genética del criadero

Genética criolla

Cantidad del colmenas

23

24

Cantidad de colmenas enjambradas/ %

0 (0%)

5 (21%)

Cantidad de cuadros extraídos

32

1,4/col

21

0,9/col

Extracción de paquetes de abejas

9

0,52 kg/col

0

Miel cosecha

Al 25/10/2015

469 kg

20 kg/col

389 kg

16 kg/col


Análisis del cuadro de comparación

Los números de la experiencia muestran una notoria diferencia entre ambos ecotipos. La línea con la que se trabaja en el criadero, seleccionada por el PROAPI, muestra una ventaja productiva. Analizándolo detalladamente, vemos que las de genética “criolla” tienden a enjambrar en un alto porcentaje, además de su muy alto comportamiento defensivo, que no pasa desapercibido a campo.

La cantidad de cuadros con cría cubiertos con abejas hay también una a favor de la genética de criadero, esto se manifestó en la cantidad de abejas extraídos para la confección de paquetes. En las abejas criollas no se pudo extraer paquetes debido a su alto comportamiento defensivo y su tendencia a ser más voladoras que las otras. Al manipular los cuadros con crías, todas las abejas abandonan el mismo y se hace prácticamente imposible realizar la actividad.

Al considerar la productividad expresada en cuadros de cría extraídos para la confección de núcleos, la diferencia fue del 52,38 % a favor de las abejas multiplicadas en el criadero.

Podemos apreciar la diferencia de los rindes de miel, dando como resultado un 20,57 % mayor en el caso de la genética trabajadas en el criadero.


Conclusión

Si bien, no hay un análisis estadístico profundo de las distintas variables, podemos apreciar las diferencias a simple vista.

La comparación de la genética con la que se trabaja en el criadero con las de la “criolla”, muestra una notoria diferencia productiva que supera una a otra. Es un dato interesante que nos permite tomar decisiones para mejorar nuestra producción.

Ahora, hay muchas variables que se podrían haber tenido en cuenta y que no se hizo para esta experiencia comparativa, como ser: ajustar la edad de las reinas de colmenas con genética criolla, determinar si existe una mayor tolerancia a varroa o enfermedades de la cría.

Además de lo anterior nos proponemos realizar el seguimiento de todo el ciclo productivo y por sobre todas las demás, la medición de la rentabilidad precisa entre ambas líneas.

Queda claro, que todavía queda mucho trabajo por realizar. A medida que avancemos surgirán más preguntas, de esto se trata, y para un equipo de trabajo no hay mayor desafío que la búsqueda constante de respuestas, y de esta forma, poder aumentar la competitividad de la apicultura, como así también, que nos sirva como herramienta para el desarrollo.

Publicado en:
Gaceta del Colmenar 625