Extensión rural a través del asociativismo

El INTA, a través del Programa Cambio Rural, y desde principios de los años 90, sigue incentivando el asociativismo entre los productores locales. Como todos los años, el grupo “Esperanza”, que inició sus actividades en el marco de este programa, hoy como grupo independiente, se reúne un sábado por mes en los distintos establecimientos pertenecientes a los integrantes del grupo.

Martes, 8 Agosto, 2017

 

El grupo está conformado por diez productores ganaderos de la localidad de General José de San Martín, con similar estructura productiva y un asesor técnico. Éste, con un esquema utilizado desde hace varios años, recaba la información del establecimiento con anterioridad, para llevar a cabo la discusión el día de la reunión. La misma, cuenta principalmente de dos partes: en primer lugar, se hace una recorrida de los diferentes lotes, observando la hacienda y se discute sobre el tipo de manejo que se aplica; en segundo lugar, se analizan los datos recabados mediante una planilla, donde se evalúan distintos índices de producción con sus determinados márgenes económicos y financieros. Al finalizar la jornada se emiten todas las críticas y sugerencias para el establecimiento visitado y por último se fija una fecha para la próxima reunión.

La reunión se realizó en el establecimiento “Don José” de la Flia. Toffaletti. Durante la recorrida se visitaron dos de los tres establecimientos de la familia, donde se observaron varios lotes de ganado en los que se pudieron apreciar los diferentes manejos que se vienen realizando en base al mayor aprovechamiento de los pastizales y de las pasturas implantadas por medio de la división de potreros. En el primer establecimiento se vieron diferentes lotes de animales, comenzando con uno de terneras de destete de otoño suplementadas con 0,5 kg de semilla de algodón más el agregado de 1 kg de maíz molido por cabeza por día. En segundo lugar, un lote de vaquillas de 18 meses que estaban suplementadas con 0,6 kg de semilla de algodón por cabeza por día, las cuales entrarán en servicio en primavera u otoño, dependiendo del peso corporal (más del 66% del peso adulto) y de la revisión ginecológica pre-servicio. Posteriormente se observaron las vaquillas de primer servicio preñadas por IATF (86 % de preñez), más repaso con toros marca líquida. Se continuó con un lote de vacas de segundo servicio que presentaron bajo porcentaje de preñez (26 %). Esto puede ser atribuible a varios factores, como ser; la baja disponibilidad de toros del establecimiento (con lo cual el toro utilizado tuvo poco descanso luego del servicio anterior); la baja condición corporal de las vacas (sabiendo que ésta es la categoría más difícil de preñar) o bien que últimamente no se estaban realizando las revisaciones de los toros, con lo que pueden estar ocultas algunas patologías reproductivas. Por todo ello se tomó la decisión de revisar la sanidad de los reproductores, y en este caso en particular dar una oportunidad más de servicio en primavera a los vientres que resultaran vacíos, teniendo en cuenta que en general en el establecimiento todo vientre vacío se descarta. Finalmente, se recorrieron dos lotes de vacas adultas, un lote con vacas preñadas y secas (95 % de preñez) que se encontraban sobre un potrero de dicantio erecto sin suplementación y el otro lote de vacas que están saliendo de servicio con terneros al pie, pronto a destetarse, y que comenzarán a recibir una suplementación de semilla de algodón (0,5 kg por animal por día) para mejorar un poco la condición corporal del vientre y enseñarles a comer a los terneros al pie de la madre. De esta manera se trata de disminuir el estrés que genera luego del destete el cambio brusco de la dieta recibida.

En la recorrida del otro establecimiento, se observó un lote de novillos en terminación que recibían una ración compuesta por maíz molido, expeller de girasol y núcleo mineral con monensina en pastoreo, y se discutió sobre las ganancias de peso obtenidas y los valores comerciales de los mismos. Además, se mostró la incorporación de una balanza con una capacidad de 1.500 kg, comprada a una empresa local a través del PRODAF (Programa de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar) con la cual se puede hacer un seguimiento de la evolución de los aumentos de peso diario en los distintos planteos productivos.

Además de los rodeos de hacienda, se observaron rollos de pasturas confeccionados en otoño (mediados de marzo) con 4 meses de clausura en el caso de dicantio (rendimiento de 22 rollos por ha de 400 kg c/u) y 3 meses de clausura en el caso de grama rhodes cv. Callide (rendimiento de 9 rollos por ha de 400 kg c/u), donde el arreglo con los contratistas locales fue del 65/70 % para ellos y 30/35 % para el dueño del establecimiento. Luego de una semana posterior a la confección de los rollos de grama rhodes, se procedió a fertilizar la pastura con 50 kg/ha de urea granulada, observándose una buena respuesta ya a los 12 días de haberse fertilizado. 

La reunión contó con la presencia de un representante del PRODAF y de un médico veterinario local, ambos como invitados especiales de la firma, además de los integrantes del grupo y de todo el equipo de la empresa familiar.

La jornada finalizó con un almuerzo de camaradería y con una ronda de críticas constructivas y sugerencias hacia el productor anfitrión, estableciéndose la fecha de la próxima reunión.