Picudo grande de la soja

La presencia del picudo grande de la soja en el norte de Santa Fe fue citada por primera vez, en el año 1998 (Sosa, 2002). Actualmente el nombre científico de esta plaga es Sternechus subsignatus Boheman (Coleoptera: Curculionidae). Si bien, esta especie, no es una plaga de importancia económica en el norte de Santa Fe, en la campaña agrícola 2015/16 fue detectada en numerosos lotes de la región con daños variables, afectando el stand de plantas, especialmente en las cabeceras.

Jueves, 1 Diciembre, 2016
Picudo de la Soja
Picudo de la Soja

La primera detección de esta plaga fue a fines de los 90 en lotes de soja en estado reproductivo, de manera simultánea con la aparición de la epifitia de cancro del tallo de la soja. En la campaña pasada también ocurrió en estados avanzados de desarrollo del cultivo. Pasaron prácticamente 20 años entre el primer y último brote de esta plaga, aunque siempre estuvo presente en bajas poblaciones. Probablemente el uso de insecticidas para el control de otras plagas, orugas y chinches permitió, indirectamente, mantenerla bajo control (Sosa, 2015 comunicación personal).  En la actualidad, la incorporación de la soja BtRR y la utilización de insecticidas más selectivos podrían favorecer el incremento de otras poblaciones de insectos, como puede ser en este caso. Otro punto a destacar es que si se encuentran picudos al final del ciclo del cultivo, indefectiblemente estuvo al comienzo y no fue detectada previamente. Con lo cual, se destaca la importancia del monitoreo de los cultivos, tanto en soja convencional como BtRR.

Foto 1. Insecto adulto

Descripción de la plaga  

Los adultos son gorgojos grandes de aproximadamente 8 mm de largo por 6 mm de ancho. Al emerger su color es negro únicamente, luego adquieren la coloración negro brillante con franjas amarillas en la parte dorsal del tórax próximas a la cabeza (Foto 1). En su rostro, cuentan con una fuerte trompa o pico con la que rasgan los tallos. No son buenos voladores, su vuelo es de 25 metros, aproximadamente, pero ayudados por el viento pueden tener mayor dispersión. Las larvas presentan la forma típica de larvas de gorgojos, son blancas, sin patas, levemente curvadas, con la cabeza castaño oscura, de aproximadamente unos 10 mm de longitud.

Este insecto presenta

Daños 

una sola generación por año. La emergencia de los adultos ocurre a partir de octubre. La hembra realiza la postura de huevos en el tallo, desde noviembre a marzo. Las larvas nacen en el interior del tallo donde se alimentan y se desarrollan. A partir de diciembre, hasta el final del ciclo del cultivo, se encuentran larvas de diferentes tamaños. Las larvas del último estadio, cerca de la finalización de su desarrollo, luego pasan al suelo donde permanecen allí sin alimentarse hasta transformarse en pupas. A partir de octubre y/o diciembre emergen los adultos. El ciclo de esta especie se sincroniza con el del cultivo de soja.

Los daños son ocasionados por los adultos y larvas.  Los adultos, “picudos o gorgojos” atacan los tallos y pecíolos, especialmente el brote principal deshilachando los tejidos exteriores (observándose finas hebras) (Foto 2), como así también produciendo un anillado característico (Foto 2). En esta lesión la hembra coloca los huevos, al nacer las larvas, se desarrollanalimentándose del interior del tallo, donde finalmente se forma una agalla (ensanchamiento anormal en el tallo), (Foto 3). La aparición de esta agalla pone en evidencia la presencia del picudo desde estados temprano del cultivo. En infestaciones elevadas pueden encontrarse desde 3 a8 plantas dañadas por metro en la misma hilera. El daño puede ser observado en el tallo desde el estado de plántula debajo de los cotiledones o primeras hojas trifoliadas, hasta plantas en avanzado desarrollo. Su incidencia se ubica principalmente en estado vegetativo.

        

Estrategias de Manejo y Contro

 que pueden ser utilizadas para manejar la plaga son: la rotación de cultivos, la elección de la época de siembra, los sistemas de labranza, cultivos trampas, control natural y químico. La rotación de cultivos con plantas no hospederas puede interrumpir el ciclo del insecto por la falta de alimento. Las gramíneas y el girasol pueden incluirse en la rotación para sustituir el monocultivo de soja en siembra convencional o directa aprovechando el hecho de que estos cultivos no son atractivos para la plaga.  Los sistemas de labranza influyen sobre el establecimiento y la actividad de esta plaga, consecuentemente las poblaciones se incrementan con labranza cero y decrecen con labranza convencional. Como la larva inverna en el suelo al labrarse el mismo se la expone a las condiciones ambientales, como así también a la acción de los enemigos naturales que contribuyen al control de la plaga (pájaros, agentes patógenos, insectos, nematodos, etc.). Los picudos prefieren las leguminosas, el poroto, la soja y algunas especies forrajeras, por lo tanto estas plantas pueden ser utilizadas como cultivos trampas para atraer, concentrar y controlar la plaga. En la EEA Reconquista se encontraron plantas de "porotillo" Macroptilium lathiroides afectadas por esta plaga.Algunas tácticas

Recomendaciones

- Monitoreo temprano. Es clave detectar el picudo en el campo durante los estadios iniciales de crecimiento del cultivo. Dado que esta especie tiene hábitos crepusculares, se recomienda el monitoreo en horarios del atardecer, ya que aumenta la probabilidad de detectar los adultos. Considerando que la soja Bt no controla a esta plaga,  debe ser monitoreada de igual forma.

-La presencia de deshilachado en plántulas o plantas en estado vegetativo indica la presencia de la plaga, aunque no se detecte la presencia del adulto.

- Tratamiento de semilla. Se recomienda el uso de semillas tratadas en zonas con presión de plaga. El mismo puede otorgar una protección en los 30 días iniciales del cultivo. 

- Control químico foliar, con productos registrados para  el control de esta plaga en aquellos casos en los que se alcance el umbral de tratamiento, 1 picudo por metro lineal (estado fenológico V3) o 2 picudos por metro lineal (V6). Horario recomendado para aplicaciones: atardecer o noche.

- En caso de haber tenido lotes con alta presión de plaga, se sugiere hacer monitoreos de suelo post-cosecha en la línea de siembra. Las larvas cumplen su ciclo enterradas a unos 15 cm de profundidad y permanecen allí hasta el año próximo. Tener en cuenta que más de 5 larvas por metro cuadrado, indicaría alta presión y se recomienda la rotación a otro cultivo.

Previo a la campaña

- Muestreo de suelo previo, permite tomar decisiones anticipadas como la rotación de cultivos no hospederos.

- Labranza, se interrumpe el ciclo de la plaga, exponiéndola a predadores y condiciones adversas.

- Monitoreo de lotes desde la emergencia, a fin de detectar daño y presencia de la plaga a tiempo y tomar medidas de control.

Fuente consultada

 

Sosa, M. A. (2002). El picudo de la soja en el norte santafesino. Idia, 21(3), 89-93.