Aportes para el desarrollo sustentable de los departamentos de Bella Vista, Saladas, San Roque, Concepción y Mburucuyá, en la provincia de Corrientes.

Proyecto Regional con Enfoque Territorial  Cartera 2013 - 2019
Resumen Ejecutivo

Este proyecto abordará el espacio que ocupan los departamentos de Bella Vista, Saladas, Concepción, Mburucuyá y San Roque, ubicados en la zona centro-oeste de la provincia de Corrientes, estos suman un total de 1.257.535 ha (13, 88 % del total provincial), distribuidos de la siguiente manera: Bella Vista: 180.523 ha; Concepción: 533.382 ha; Mburucuyá: 100.774 ha; San Roque: 248.215 ha y Saladas: 194.641 ha.
El territorio posee algunas características propias a nivel de sistemas productivos debido a diferentes tipos de suelo, tamaño de la explotación, saberes de cada lugar. Donde existe una producción tradicional basada en la citricultura, horticultura intensiva, ganadería, forestación y nuevas producciones como la floricultura, arándano y apicultura.
La población total de los departamentos que integran el territorio es la siguiente: Bella Vista (población: 37.181 habitantes, crecimiento en los últimos 10 años: 5,2 %), Concepción (población: 21.113 habitantes, crecimiento en los últimos 10 años: 14,7 %), Mburucuyá (población: 9.252 habitantes, crecimiento en los últimos 10 años: 2,7 %), Saladas (población: 22.244 habitantes, crecimiento en los últimos 10 años: 3,6 %), San Roque (población: 18.366 habitantes, crecimiento en los últimos 10 años: 2,3 %) lo hace un total en el territorio de 108.156 habitantes y un crecimiento en los últimos 10 años de 6,0 %. De este total, se estima que la población rural es de 21.631 habitantes (20 %). Fuente: censo nacional 2010.
El territorio forma parte de la región denominada “Planicies y lomas arenosas subrecientes” (1.994.004 ha), que se extiende de SO a NE entre las terrazas del Paraná y los esteros del Iberá. Presenta la mayor concentración de lagunas de la provincia, con esteros y cañadas longitudinales, el relieve es moderado con pendientes entre 1-2,5% y la vegetación predominantes son las praderas, pajonales de paja colorada, bosques higrófilos y palmares de Butya spp. Los suelos son arenosos y presentan drenaje bueno a imperfecto. Dentro de la gran región se encuentran dos paisajes; el de lomadas arenosas, que presenta suelos de color pardo rojizo, profundos y bien drenados, donde los sistemas productivos de pequeños productores concentra la actividad agrícola que incluye los cultivos de mandioca, maíz, algodón, tabaco, floricultura, hortalizas a campo y bajo plástico. En las medianas y grandes propiedades se observa bosques cultivados con predominio de pinos. Dentro de la actividad ganadera existe una tendencia de incorporación de pasturas implantadas con predominio de Brachiaria, asimismo, se destaca la relevancia de la actividad citrícola principalmente en los departamentos de Bella Vista, San Roque, Saladas, Mburucuyá y Concepción. El otro paisaje, denominado planicies arenosas, con llanuras suavemente onduladas presenta suelos arenosos pardos amarillentos con una napa freática que fluctúa estacionalmente. Las pendientes oscilan entre el 0. 7 al 1.2 %. En este caso las pequeñas propiedades están orientadas a la producción de horticultura, algo de arroz y en mucho menor medida tabaco. En propiedades medianas a grandes, la ganadería extensiva sobre buenos campos naturales es la actividad relevante y en la última década se incrementó la forestación (RN-EEA INTA, 2005; citado en PTR 2009-2011).
La zona comprendida por los departamentos de Saladas, Mburucuyá, Bella Vista, San Roque y Concepción, se caracteriza por la realización de diferentes rubros de importancia socioeconómicas, que describe un perfil diversificado del territorio, donde los principales sistemas productivos vinculan distintas actividades como citricultura, horticultura (campo y bajo cubierta), floricultura, apicultura, ganadería de cría, forestación, cultivos extensivos tradicionales y arroz. La región posee un nivel mayor de diversificación que la distingue de la provincia según datos de campaña 2000/01 y 2009/10.
El índice de diversificación de la Provincia de Corrientes, Región planicies y lomadas arenosas y dpto. (Bella Vista, Concepción, Mburucuyá, Saladas y San Roque) es el siguiente: Campañas 2000/2001 (total provincial: 0,13 y región planicies y lomas, que corresponden a los departamentos del PReT: 0,09, por departamentos: Bella Vista: 0,12, Concepción: 0,11, Mburucuyá: 0,39, Saladas: 0,17 y San Roque: 0,18.). Campañas 2009/2010 (total provincial: 0,16 y región planicies y lomas, que corresponden a los departamentos del PReT: 0,10, por departamentos: Bella Vista: 0,16, Concepción: 0,09, Mburucuyá: 0,20, Saladas: 0,14 y San Roque: 0,21.).
Nota: Si es 0: más diversificada, todas las actividades productivas producen un valor bruto equivalente. Si es 1: la región produce un solo producto. Fuente: elaboración en base a datos del Ministerio de la Producción, Trabajo y Turismo de Corrientes. Años 2002 y 2011.

A partir del diagnóstico participativo reflejado en los seis talleres territoriales realizados (Bella Vista, San Roque, Saladas, Mburucuyá, Santa Rosa y Concepción, entre los meses de julio y agosto de 2012), se relevaron las demandas de corto, mediano y largo plazo, que constituyen el punto de partida para enfocar las principales líneas de acción del presente proyecto, tendientes a mejorar la competitividad productiva, social y ambiental del territorio. En tales eventos participaron un total de 300 personas en representación de organizaciones de productores, instituciones oficiales, entidades y ONGs.
La demanda recabada en los talleres fue analizada y sistematizada, agrupándola en función de las siguientes dimensiones, a saber: Técnicas-Productivas: donde se visualiza escaso acceso a maquinaria agrícola para la agricultura familiar, falta de tecnología de producción adaptada al sistema de pequeños productores, incipiente diversificación productiva, falta capacitación en uso responsable de agroquímicos; potencial ambiental subutilizado (Parque Nacional Mburucuyá); baja calidad de materiales de propagación (batata y mandioca) que afecta a la sustentabilidad del sistema de pequeños productores; falta de información o difusión sobre certificación de productos agroecológicos. Económicos: Baja inserción en los mercados; altos costos de servicios básicos; inconvenientes que surgen en virtud de la diferencia entre economía real y formal (salarios y mano de obra); falta de adecuación de la legislación laboral a las producciones regionales; insuficiente competitividad; escasa información de mercados y canales de comercialización para pequeños y medianos productores; limitada vinculación entre industrias y sistema productivo; potencial turístico de la región subutilizado; falta de abastecimiento de productos hortícolas al mercado local. Sociales, culturales y políticas públicas: Necesidad de adaptar los contenidos en las Escuelas secundarias rurales e Institutos de Formación Docente; limitada capacitación de los recursos humanos para los trabajos en el territorio; baja asistencia de salud; escasa organización, asociativismo y gestión; precariedad en la tenencia de la tierra; continuo éxodo rural por falta de oportunidades en particular para jóvenes del área rural; abigeato; escasa vinculación entre las instituciones que están trabajando en la región; pérdida de algunas prácticas domésticas asociadas a cultivos tradicionales (maíz, almidón); baja motivación de las organizaciones para participar en espacios vinculados al desarrollo territorial; falta debatir modelos de extensión y producción entre organizaciones e instituciones de la región; falta debatir en qué medida los planes sociales inciden en lo productivo y como solucionar este problema; escasa confianza en las instituciones; distribución inequitativa de las tierras; pérdida del saber hacer rural. Infraestructura: Bajo niveles en el espejo de agua de lagunas y bañados por las obras de canalización en zonas rurales; deficiente electrificación rural; caminos vecinales deteriorados; escaso servicio de agua para consumo domiciliario rural; insuficiente planificación integral orientada a los servicios e infraestructura.
En el proceso de construcción de escenarios deseables en el territorio, se presentan oportunidades en distintos planos: Técnico-Productivo: sistemas productivos diversificados; posibilidades de capacitación continua a través de organismos e instituciones presentes en la región; producción orgánica; tecnología de producción sustentable adaptada a los sistemas de pequeños y medianos productores; mecanización de pequeños y medianos productores; emprendimientos forestales orientados a pequeños y medianos productores; asistencia técnica; incorporación de Buenas prácticas agrícolas en los sistemas de producción. Económico: incorporación de valor agregado en los bienes y servicios agropecuarios; estudios de mercado para orientar la producción; políticas económicas orientadas al desarrollo rural; desarrollo de micro-emprendimientos y agroindustrias; acuerdos para una mayor inserción en distintos mercados; posibilidad de financiamiento de proyectos. Sociales, culturales y políticas públicas: Mayor inserción laboral de los egresados con orientación agropecuaria (secundario-terciario); mayor fomento del turismo rural; capacitación integral como política de transformación de los territorios ( profesionales, mano de obra y dirigentes); organizaciones consolidadas (campesinas y otras); espacios institucionales afianzados; espacios y saberes rurales revalorizados; otras formas asociativas incorporadas (alternativas al cooperativismo); capacidades técnicas y de gestión instaladas; educación: contenidos orientados al medio rural; escuela de oficios; educación no formal; eliminación del asistencialismo; control social de proyectos institucionales; sustentabilidad cultural, social e identitaria; soberanía alimentaria; regularización de la tenencia de la tierra. Infraestructura: Caminos en condiciones óptimas; acceso a la vivienda digna; servicios básicos garantizados; apertura de escuelas para la familia agrícola; servicio de transporte público para zonas rurales.
El proyecto tiene un objetivo general, tendiente a “contribuir al desarrollo sustentable de la zona centro-oeste de la provincia de Corrientes” y tres objetivos específicos, que son: “aportar a la sustentabilidad económica y ambiental de los sistemas productivos y las cadenas de valor, a través de la innovación tecnológica y de gestión”, “contribuir a la equidad social y cultural del territorio fortaleciendo procesos organizacionales” y “desarrollar e implementar estrategias de comunicación y capacitación para los actores sociales del territorio”.
La metodología a utilizar pondrá énfasis en abordar las actividades desde un enfoque tendiente al desarrollo del territorio, en la cual la suma de los diferentes actores, respetando su propia identidad, la articulación intra e interinstitucional, la competitividad y la sustentabilidad ambiental son pilares del mismo. La comunicación es prioritaria en el presente proyecto, por lo cual todas las tareas de capacitación, adiestramiento, talleres y búsqueda de soluciones para los problemas del territorio, tendrán un fuerte componente comunicacional.
El proyecto tendrá un “equipo de gestión” que colaborara con el coordinador para el seguimiento de las actividades de intervención, para lo cual se contara con al menos cuatro encuentros anuales de evaluación de procesos. Por otro lado en cada comunidad se establecerán los “consejos para el desarrollo de los territorios”, formados por productores y miembros de instituciones locales, con los cuales se analizaran los problemas locales y se organizaran estrategias para el abordaje de los mismos.
Durante el primer año del proyecto, se ajustarán los procedimientos metodológicos y las estrategias de intervención, utilizando para ello el análisis y evaluación de indicadores de cada actividad.
Los productos esperados tienden a la diversificación de los sistemas de producción y servicios, la promoción de cadenas de valor, calidad e inocuidad en agro-alimentos, junto al valor agregado (BPA, BPM, MIPE, mejoramiento y manejos de cultivos), a la gestión ambiental, al conocimiento y uso de la información de mercados y comercialización, al fortalecimiento de la organizaciones de la región, a la seguridad y soberanía alimentaria, la capacitación integral a los distintos actores sociales, la comunicación para el desarrollo territorial y a la gestión, sistematizando y evaluando el impacto en los procesos de intervención territorial.
Los resultados esperados pueden resumirse en el logro de “productos de innovación tecnológica y de gestión con impacto en los sistemas productivos y las cadenas de valor”, “organizaciones sociales y comunitarias trabajando en redes con enfoque en equidad social, seguridad y soberanía alimentaria” y la “implementación de estrategias de intervención en comunicación y capacitación”.