Tecnología de riego para diferentes sistemas productivos.

Proyecto Específico Cartera 2013 - 2019
Resumen Ejecutivo

La práctica de riego permite aumentar la producción agrícola, así como estabilizar los rendimientos de muchos cultivos y/o sistemas agropecuarios de la República Argentina. Políticas nacionales como las planteadas en el Plan Estratégico Agroalimentario (PEA) estiman llegar a una cosecha anual de 150 millones de toneladas/año, esta sólo será posible lograr si se promueve el desarrollo y la modernización de las áreas de riego.

Gran parte del territorio productivo Argentino es árido o semiárido, y se caracteriza porque el requerimiento de agua de los cultivos es superior a las precipitaciones, y donde la práctica de riego permite aportar el agua que necesitan los cultivos para obtener rendimientos óptimos,
La eficiencia en la aplicación y la productividad del agua de riego son temas prioritarios, teniendo en cuenta que ante la escasez del recurso, la agricultura bajo riego es la mayor demandante, en la competencia con los otros usos (urbanos, recreativos, industrial y energético), utilizando aproximadamente el 70 % agua dulce que se consume en todas las actividades .
A principios del siglo pasado se alentó el consumo de las áreas regadas, la expansión de la frontera. En la segunda mitad del siglo ante la perspectiva de escasez de agua se comenzó a trabajar en la reducción de la demanda, habida cuenta de que se registraban grandes desperdicios especialmente en la agricultura.

Si bien no existe Información basada en un número representativo de casos, en los riegos modernos (presurizados) se estima que las pérdidas en general son menores al 35%, y obedecen más a errores en las estrategias de riego, y al desconocimiento en el manejo de las nuevas tecnologías, que a problemas de conducción y métodos de aplicación mientras que en la mayoría de los riegos gravitacionales las pérdidas superarían el 70% y su mejora requiere un mejor diseño y gestión.
En los sistemas agrícolas tradicionales, las pérdidas se dan básicamente a tres niveles: a) Desperdicio de excedentes hídricos por falta de obras de embalse; b) Perdidas físicas y operativas en las redes y c) Pérdidas en las propiedades.

Un problema adicional a la agricultura irrigada es la relativa baja productividad del agua, de la que tampoco se tienen datos fehacientes. Esta depende del conocimiento de las necesidades de los cultivos, el planteo de una correcta estrategia de riego (aspectos abordados por el PE Necesidades de Agua de los cultivos y Estrategias de Riego) pero también de la implementación correcta o conducción del riego para determinar la oportunidad de riego. En este sentido el manejo es empírico y existe una baja utilización de sensores y herramientas informáticas para determinar esa oportunidad.

Otro problema de la agricultura irrigada es su impacto ambiental, generalmente negativo, como la salinización y sodificación de suelos, asociados a una baja eficiencia de uso del agua (salinización secundaria a partir de una capa freática salina) y/o la utilización de agua de mala calidad, y/o la contaminación de agua superficial y freática. Al mismo tiempo, el riego puede hacer contribuciones ambientales positivas posibilitando el reúso de efluentes.

En función de los problemas descriptos, el objetivo general del proyecto es “Contribuir en la generación de conocimientos, uso y desarrollo de tecnologías sustentables adecuadas a los diferentes sistemas productivos con riego”, además los específicos del proyecto son: Desarrollar, validar y evaluar tecnologías que permitan mejorar la eficiencia en el uso y aplicación del agua de riego. , además Aportar al conocimiento, dimensionamiento y manejo de problemas de salinidad en suelos y agua, y su efecto sobre la productividad y calidad de los productos y finalmente Contribuir a la capacitación, extensión y articulación con los actores del territorio aportando conocimientos y tecnologías innovadoras generadas en el ámbito del proyecto.
En función de estos objetivos el proyecto se organiza en 3 módulos:

El módulo .denominado Tecnologías de riego, se concentrará en las mejoras en los sistemas tradicionales, van asociadas a cuestiones de manejo que permitan eficientizar la aplicación, en los sistemas presurizados, el aporte al mejoramiento de la aplicación, será conociendo y estudiando los componentes de los equipos y/o sistemas de riego, para evaluar las uniformidades y eficiencias de aplicación de los distintos métodos, realizando diagnósticos y proponiendo planes de mejora de la performance de los mismos.

El módulo Programación de riego contribuye al objetivo relacionado a la programación del riego. Se desarrollarán en algunos casos y se validara diferentes software (AquaCrop, MOPECO, BAHICU, BAHIRES) y se validarán diferentes sensores específicos que permitan medir las variables necesarias para determinar la oportunidad de riego.
y esto va
También existen trabajos asociados a modelos de movimiento de agua en el suelo y de riego (por ejemplo Hydrus, Sirmod, WinSRFR, etc.) que serán validados y promovidos en el caso de su necesidad y adaptación regional .

El módulo Salinidad, calidad de agua y drenaje generará bases de datos y mapas temáticos de la condición salina y de drenaje de suelos y también de la calidad de aguas de riego en distintas zonas productivas del país.y tecnologías de uso de aguas de alto contenido de sales y re-uso de agua de drenaje y efluentes y distintas estrategias de recuperación de suelos afectados por sales o sodicidad,
Estos estudios, incluirán parcelas demostrativas de recuperación de suelos con drenaje deficiente o salinizados, a través de prácticas de drenaje y/o técnicas de lavado y enmiendas, como asimismo el desarrollo de técnicas de tratamiento de aguas residuales para aumentar la oferta de recurso hídrico apto para riego en el sector agrícola. Los aportes que se espera realizar en los temas mencionados, tendrán impacto desde el punto de vista productivo, social y ambiental con una visión del uso sustentable de los recursos.

Toda la información, generada, estudiada y recopilada, debe estar necesariamente acompañada de trabajos de capacitación y extensión, ya que será el aporte del proyecto para la mejora de los sistemas de riego y la sustentabilidad de los recursos. El conocimiento de las tecnologías de riego, de la programación del mismo, del uso de sensores, del manejo de suelos y aguas salinas, entre otros aportes, necesariamente deben ser difundidos entre los técnicos, extensionistas, productores, usuarios, estudiantes y gente con distintos intereses en el tema agua.

Será necesario, que las actividades que se planteen durante la duración del proyecto, estén estrechamente relacionadas con las actividades de los Proyectos Regionales con enfoque Territorial (PReTs) de distintos centros regionales; con agricultura familiar a partir de trabajos desde los CIPAF y agencias de extensión, con investigadores de las estaciones experimentales, además de las posibles articulaciones con Organismos públicos y privados que trabajen en tecnologías para aumentar la eficiencia en el uso del recurso, con el fin complementar las capacidades interinstitucionales y dar respuesta a problemáticas locales y nacionales.