27 de Abril de 2022
Artículo de divulgación

Manejo sanitario en rodeos bovinos de cría previo al destete

El destete en las producciones pecuarias, es uno de los momentos claves que nos va a indicar qué tan bien o mal se hicieron los manejos previos.

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El éxito o fracaso de la actividad cría bovina, se mide por el porcentaje de terneros destetados y los kilos de terneros destetados; en otras palabras, a mayor cantidad y peso de los terneros destetados, mejor será el resultado económico de la explotación.

Generalmente, en la región NOA, la época de servicio en bovinos es entre los meses de enero a marzo, pudiendo adelantarse por medidas de manejo a noviembre y postergarse en el norte de la región, por una cuestión climática, a abril. De esta manera, el grueso de las pariciones se va a dar entre fines de septiembre y los últimos días de noviembre. Si pensamos en un manejo racional, con destetes entre los 6 a 8 meses, el destete debería realizarse entre mayo a julio del siguiente año. Así, liberamos a las hembras que deberían estar preñadas para seguir gestando y, a su vez, descargar los campos previo al invierno, donde las reservas forrajeras van a bajar. De esta manera, estaríamos priorizando a las categorías productivas en los rodeos de cría, que son los vientres y futuros vientres, y los toros.

Con un correcto manejo sanitario de los vientres, el status sanitario presente y futuro de nuestros terneros, arranca inclusive antes de que ellos sean concebidos. Dentro del calendario sanitario en bovinos tenemos vacunas obligatorias, como el caso de aftosa y brucelosis, y otras de manejo que se implementan a criterio del veterinario actuante, según la zona y los antecedentes del campo. Para prevenir y evitar abortos y pérdidas neonatales, en los vientres tenemos una vacunación previa al servicio, y otra con los vientres en su último tercio de gestación, para así lograr una buena inmunidad futura de esos terneros mediante el calostrado.

El destete en sí, es una situación estresante para los terneros, por lo que todo manejo adicional debería hacerse con anticipación para minimizar el impacto de los mismos. Entonces, llegaríamos a este momento con terneros en buen estado de salud y con un esquema sanitario adecuado. Dentro de las acciones previas al destete podemos mencionar:

  • Castración en machos en caso de hacerla
  • Colocación de caravanas
  • Desparasitación
  • Vacunación

En el caso del control de parásitos internos (desparasitaciones), es el momento adecuado para hacerlas ya que los terneros empiezan a mordisquear el pasto, con lo cual la posibilidad de levantar formas infestantes de nematodes, trematodes y cestodes es cierta. Además, la categoría más sensible a las endoparasitosis son los novillitos y vaquillonas en recría, entonces un manejo previo de las cargas parasitarias es deseable. Debe desaconsejarse el uso de endectocidas en terneros, ya que estos no solo controlan endoparásitos sino también ectoparásitos, y en nuestra zona es muy importante que los bovinos, en su etapa como terneros (primer año de vida), tengan contacto con garrapatas para así, en su vida adulta, obtengan cierto grado de resistencia a su infestación.

Con respecto a las vacunas que podemos aplicar en este momento, servirán para reforzar la respuesta inmune que hayan adquirido con el calostrado, y en el caso de que las madres no hubiesen sido vacunadas, serán su soporte inmunitario a futuro. Acá tenemos que mencionar a las vacunas que previenen el “síndrome respiratorio en bovinos” y “clostridiales”. Estas vacunas son agentes múltiples y deberían aplicarse, por lo menos, un mes antes de que los terneros sean destetados, circunstancia que muchas veces viene acompañada de un traslado a otro campo. Otra vacuna de suma importancia en nuestra región, es la destinada a la prevención de “la tristeza bovina” (Babesiosis y Anaplasmosis bovina), enfermedad con un alto impacto por enfermedad y mortandad en animales adultos. El momento clave de vacunación es entre los 6 y 9 meses de edad. No debemos pasar por alto que estamos en zona de rabia paresiante, por lo que le esquema vacunal debería contemplar la vacunación anual de todo el rodeo. En el caso de terneros, puede hacerse un refuerzo a los 6 meses.

Hay que recalcar que todo manejo que hagamos con los terneros en su etapa como lactantes al pie de la madre, tiene un impacto negativo menor (castración, caravaneo) y una mejor respuesta (desparasitación, vacunas) ya que el ternero está contenido y alimentado por su madre.

El esquema y momentos de vacunación debe ser consensuado con el veterinario particular del establecimiento. Los datos aportados, son a título orientativo.


Referencias

Personas involucrados
Áreas geográficas alcanzadas
    • Argentina
    • Salta
    • Cerrillos