14 de Diciembre de 2017
Noticia

Bioinformática y producción de biogás

Del 20 al 24 de noviembre se realizó el Curso “Aplicaciones de NGS” (Next generation sequencing) que combina bioinformática y producción de biogás

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Marisa Farber investigadora del Instituto de Biotecnología del INTA Castelar, sede del evento, señaló que “es el primer curso internacional que se hace en el país y fue financiado entre el INTA, la Universidad de las Naciones Unidas, el CONICET y el Sistema Nacional de Datos Genómicos”. Remarcó que es también la primera vez que se combinan las dos temáticas. El objetivo del curso fue formar recursos humanos en el área de bioinformática y en el área de producción de bioenergía para poder obtener nuevos recursos energéticos a partir los residuos (biogás); fue organizado por INTA en conjunto con INGEBI-CONICET y CINDEFI-UNLP

Alrededor de 20 participantes recibieron información actualizada sobre los aspectos metodológicos y los principales desafíos analíticos de la metagenómica, con especial énfasis en el área de digestión anaeróbica. “Con la ayuda de Naciones Unidas pudimos becar a ocho aspirantes latinoamericanos que vinieron Brasil, Chile, Costa Rica, Cuba, Colombi, y Uruguay”, destacó la investigadora de INTA. “A su vez el Sistema Nacional de Datos Genómicos becó a profesionales argentinos del INTA y de Universidades de diferentes provincias”, agregó.

Los disertantes y docentes, expertos nacionales e internacionales en bioenergía y en el manejo de datos de NGS y herramientas de bioinformática, brindaron la capacitación de acuerdo al programa que incluyó ejercicios prácticos utilizando datos reales provenientes de proyectos de secuenciación de procesos de producción de biogás. También se realizaron conferencias en temáticas referidas a la microbiología de los sistemas de bioenergía; ensamblado de secuencias y el análisis de datos NGS: herramientas innovadoras y nuevos desafíos entre otros items. Erik Bongcam-Rudloff, experto de la  Universidad de Ciencias Agrícolas, de la ciudad de Upsala, Suecia invitado como disertante, se refirió al curso como “una gran oportunidad en virtud de la importancia que el tema de producción de biogás está teniendo actualmente, por eso queremos compartir nuestro conocimiento para que los participantes estudien, transmitan y apliquen en sus países.”  

“Estos temas son de frontera y se necesita incorporar gente entrenada”, subrayó Marisa Farber. En INTA hace más de diez años que vienen trabajando en el área de manera interdisciplinaria, aprovechando mucha cantidad de datos genómicos y desarrollando rutinas para guardar y explorar esa información acumulada.

La metagenómica brinda la oportunidad sin precedentes de comprender las capacidades metabólicas de las poblaciones de microorganismos que forman parte de los sistemas biológicos complejos. En tal sentido, el presente curso fue destinado a cubrir las necesidades y demandas de los jóvenes investigadores, en cuanto a mejorar las habilidades para abordar, analizar e interpretar grandes volúmenes de datos que resultan de los proyectos metagenómicos, a fin de comprender el impacto sobre las comunidades microbianas de las variables ambientales y los parámetro operacionales en los procesos de bioingeniería.

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Entrevista a Erik Bongcam-Rudloff

El investigador sueco es doctor en ciencias médicas y profesor de bionformática en la Universidad de Ciencias Agrícolas, de la ciudad de Upsala, Suecia. El experto, invitado como disertante, se refirió al curso como “una gran oportunidad en virtud de la importancia que el tema de producción de biogás está teniendo actualmente“

Entrevistado durante el curso comentó, “en el área de bioinformática trabajo habitualmente con la computadora y hacemos análisis de problemas biológicos; sobre todo analizamos ADN, que es lo que construye los genes de los seres vivientes. Analizamos desde virus y bacterias, pasando por plantas, animales y humanos”.

En referencia al enfoque para abordar estudios, explicó “en nuestra tarea tenemos en cuenta el entorno, es decir el ambiente; sabemos que contribuye a la complejidad porque estamos influenciados por él, es decir que para empezar a conocer comportamientos, debemos preguntar dónde vivimos, qué comemos, cómo interactuamos?”.

“En Suecia existe una fuerte conciencia ambiental y la gente ya tiene incorporado el aprovechamiento de los residuos para obtener energía, incluso se importan desechos ya que calentamos la ciudad con ese insumo. Hoy la gente sabe que la basura que proviene de la comida va a un contenedor diferente, donde se fermenta y se procesa para obtener biogás. Con esta energía, por ejemplo, funcionan los buses que circulan por la ciudad. En Argentina se ve un gran interés en usar desechos o basura para obtener recursos energéticos, porque es importante pensar qué hacer con esos residuos”.

“Adoptar esta tecnología ha sido producto de un proceso de muchos años, donde se trabajó de manera interdisciplinaria (microbiólogos, biólogos, químicos y otras disciplinas. Estos conocimientos aprendidos han hecho que se sepa cuáles son las condiciones necesarias de temperatura y otros parámetros, para los diferentes grupos de bacterias que participan en la transformación, durante los pasos que llevan los procesos. Esta tecnología se aplica en Suecia por ser rentable económicamente y la llamamos Energía Verde.”

Retomando la importancia del dictado del Curso Aplicaciones de NGS, Erik Bongcam-Rudloff resaltó “queremos compartir nuestro conocimiento que los participantes estudien, transmitan y apliquen en sus países.”  

Sobre la adopción de esta tecnología, señaló que “la inversión que se requiere no es prohibitiva pero sí necesaria y sustancial”. “En nuestro país el Estado ayuda a realizar las investigaciones, financia el inicio para impulsar. Luego pueden intervenir empresas que continúan con la inversión”

“Hoy debemos entender que este tipo de energía alternativa es un complemento de la tradicional. La idea es pensar una ciudad sin smog. Sabemos también que el petróleo es finito, por eso debemos pensar a largo plazo y adelantarnos a ese momento, sistematizando el aprovechamiento de los residuos. Esto conlleva un trabajo de concientización. Ayuda mucho mostrar modelos como Suecia donde por ejemplo, se está haciendo una experiencia en los edificios para calefaccionar o suministrar energía, a partir de la transformación de las fuentes de desechos que producen los habitantes del edificio. En Upsala, el 80% de la ciudad dispone de agua caliente pro este sistema”. También “llegaron nuevos buses eléctricos combinados con petróleo y esto disparó un desafío que es reemplazar el combustible por biogás.”  

“La gente cuando ve que el entorno está limpio, que se puede respirar, que el aire no está contaminado, es decir que ve buenos resultados, adopta la tecnología. En Suecia no hay conflicto de intereses, la gente aceptó naturalmente. Recordemos además que en verano tenemos 20 hs de luz de día. Por eso, para estimular, el Estado brinda una ayuda económica a la gente que instala paneles solares. El uso de energías alternativas está instalado. Combinando estos elementos alternativos se crea una sociedad de larga vida.”

Organizadores

Leonardo Erijman (INGEBI-CONICET, Argentina)

Irma Morelli (CINDEFI-UNLP, Argentina)

Marisa Farber (Inst. Biotecnología, CICVyA, INTA, Argentina)

 

Docentes

Anna Liselotte Schnürer (Swedish University of Agricultural Sciences (SLU), Uppsala, Sweden)

Erik Bongcam-Rudloff. (Sweden)

Leonardo Erijman (INGEBI-CONICET, Argentina)

Irma Morelli (CINDEFI-UNLP, Argentina)

Daniel Grasso (CIRN, INTA, Argentina)

Ariel Amadio (EEA-Rafaela, INTA-CONICET)

Bibiana Copotelli (CINDEFI- UNLP, Argentina)

Oskar Karlsson Lindsjö (Swedish University of Agricultural Sciences, Sweden)

Hadrien Gourle (Swedish University of Agricultural Sciences, Sweden)

Referencias

Localización geográfica:
Personas mencionadas: Marisa Diana FARBER, Daniel Horacio GRASSO, Ariel AMADIO Erik BONGCAM-RUDLOFF, Anna Liselotte Schnürer , Leonardo Erijman , Irma Morelli , Bibiana Copotelli , Oskar Karlsson Lindsjö , Hadrien Gourle